Incendios forestales arrasan 4 975 hectáreas en Arequipa
El COER contabilizó 58 siniestros durante 2026. La superficie afectada ya supera la registrada en todo 2025, mientras las autoridades mantienen la vigilancia sobre nuevas emergencias en Salamanca y Pampacolca.
Los incendios forestales alcanzaron una extensión de 4 975 hectáreas de cobertura vegetal afectada en Arequipa durante los primeros diez meses de 2026. El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) contabilizó 58 siniestros hasta el 13 de octubre, una cifra que evidencia el avance de las emergencias ambientales en distintas provincias.
El balance resulta especialmente preocupante al compararlo con años anteriores. Durante todo 2025 se registraron 99 incendios que afectaron 4 900 hectáreas, mientras que en 2024 ocurrieron 107 eventos con 3 834 hectáreas comprometidas. Este año, con menos siniestros, la superficie afectada ya superó ambos registros.
La incidencia continúa aumentando. El pasado 9 de octubre se habían contabilizado 54 incendios, pero cuatro días después la cifra llegó a 58. José Antonio Carrera Paulette, responsable del COER, advirtió que la temporada de mayor riesgo se prolonga hasta diciembre, por lo que podrían registrarse nuevas emergencias.
Caylloma concentra la mayor cantidad de incendios forestales, con 16 casos. Le siguen Arequipa, Condesuyos y La Unión, con 11 cada una. Castilla contabiliza siete siniestros y Caravelí otros dos. Estas seis provincias reúnen la totalidad de las emergencias registradas en el balance regional.
Entre las emergencias más recientes figuran los incendios de Salamanca, en Condesuyos, y Pampacolca, en Castilla. El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) confirmó daños a la cobertura vegetal en Paycahua, Salamanca, desde el 12 de octubre, y en Cristo Blanco y Río Blanco, Pampacolca, desde el día 11.
Carrera Paulette informó que el incendio de Salamanca todavía no estaba controlado y que en Pampacolca continuaban los trabajos para sofocar las llamas. INDECI también documentó otro incendio iniciado el 8 de octubre en el sector San Antonio, Pampacolca, que afectó la vegetación y ocasionó daños a una vivienda.
Respecto al origen de las emergencias, el funcionario sostuvo que todos los incendios contabilizados por el COER estuvieron relacionados con actividades humanas. Mencionó quemas agrícolas sin control y la incineración de llantas. Precisó que existen denuncias policiales contra posibles responsables, aunque los casos permanecen bajo investigación y no se reportaron detenciones.
Las elevadas temperaturas, la vegetación seca y los vientos facilitan la propagación de las llamas. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) identificó la temperatura, la humedad relativa y la velocidad del viento como variables fundamentales para evaluar el riesgo de propagación de incendios forestales.
La atención de estas emergencias también enfrenta dificultades operativas. Algunas municipalidades carecen de personal y equipamiento suficiente para combatir incendios en zonas alejadas. El COER mantiene coordinaciones con autoridades distritales y provinciales, el Serfor y otras instituciones, además de contar con apoyo de brigadas del Ejército cuando la emergencia lo requiere.
Aunque Carrera Paulette señaló que su balance no registraba pérdidas de vidas humanas ni de animales, advirtió que el riesgo persiste durante los meses restantes del año. El COER mantiene la vigilancia sobre los sectores afectados y las coordinaciones para controlar los incendios, mientras continúa la evaluación de sus consecuencias ambientales.
