Ganadero quemado en incendio forestal permanece en trauma shock
Teodoro Sano Choquehuayta sufrió graves quemaduras cuando intentaba proteger su ganado de las llamas. Sus familiares aseguran que permanece en estado delicado en el Hospital Honorio Delgado de Arequipa y solicitan ayuda económica para su tratamiento.
FAMILIA PIDE AYUDA ECONÓMICA
Teodoro Sano Choquehuayta, de 56 años, lucha por su vida tras sufrir graves quemaduras durante un incendio forestal en Puno. Su prima Felicitas relató que el ganadero permanece en estado delicado en el área de Trauma Shock del Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza de Arequipa.
El accidente ocurrió el lunes 12 de octubre, alrededor de las 11:00 horas, en el distrito de Llalli, provincia de Melgar. Según su familiar, Pedro intentó apagar las llamas para salvar a sus animales, de cuya crianza depende económicamente. Sin embargo, el fuego terminó alcanzándolo.
Felicitas explicó que su primo sufrió quemaduras de tercer grado en gran parte del cuerpo, incluido el rostro y las extremidades. Aunque puede hablar brevemente, su condición continúa siendo grave. La familia teme que las lesiones se compliquen y pide atención especializada para favorecer su recuperación.
Tras el accidente, Pedro fue auxiliado y trasladado en una camioneta desde Llalli hasta recibir atención médica. Posteriormente llegó al hospital de Ayaviri, donde fue estabilizado. Sus familiares consiguieron una ambulancia para llevarlo hasta Arequipa debido a la gravedad de las quemaduras.
La familia denunció dificultades para conseguir su ingreso al Hospital Honorio Delgado. Según Felicitas, inicialmente les informaron que no había camas disponibles y que faltaba documentación para su referencia. Finalmente fue recibido en Trauma Shock, aunque sus familiares solicitaron trasladarlo a la Unidad de Quemados.
Los gastos médicos también representan una carga difícil de afrontar. Felicitas señaló que necesitan entre 500 y 600 soles para adquirir medicamentos, cremas e insumos, dependiendo de cada curación. Explicó que sus familiares son de escasos recursos y viven principalmente de la agricultura y la ganadería.
La situación también afecta a la madre del ganadero, una mujer de más de 80 años que permanece en Llalli y dependía de sus cuidados. Felicitas pidió ayuda para comprar los medicamentos y garantizar su tratamiento. Cualquier ayuda al número 974616278 a nombre de Felicita Sano Mamani.
