Más de 500 residentes de Choco están expuestos a desbordes por falta de defensas ribereñas
Pese a los antecedentes de desbordes y huaicos con consecuencias fatales, el distrito de Choco, en la provincia de Castilla, continúa a la espera de la aprobación de tres fichas de emergencia para ejecutar defensas ribereñas y trabajos de enrocado. Las intervenciones, valorizadas en aproximadamente S/ 3 millones, buscan proteger los ríos Challa y Quishishi, en el anexo de Miña, considerados zonas de riesgo. Sin embargo, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) aún no les asigna financiamiento.
Los antecedentes evidencian la vulnerabilidad de Choco ante las crecidas de los ríos. En 1998, un huaico ingresó al distrito y dejó más de 30 personas desaparecidas. En 2024, otro episodio destruyó vías carrozables, sepultó el cementerio y afectó el puente peatonal y parte de una institución educativa inicial. La jurisdicción se encuentra en una zona altoandina, entre valles profundos, y afronta el riesgo de lluvias intensas asociadas al Fenómeno de El Niño.
La alcaldesa distrital de Choco, Eva Elizabeth Chura Quicaña, informó que la municipalidad elaboró tres fichas de emergencia para intervenir en los puntos críticos. Aunque los requerimientos se presentaron en septiembre, dentro del plazo establecido, todavía esperan una respuesta del Gobierno Regional de Arequipa. «Nosotros, como distrito, nos hemos basado en la ley [Decreto Supremo N.° 097-2026-PCM] que declara en emergencia el distrito. El Gobierno Regional también se ha basado en la ley. Nos informan que las fichas están en evaluación. Esperamos que se logren intervenir dentro de los plazos», aseveró.
Mientras las fichas continúen en evaluación, las localidades expuestas a las crecidas de los ríos Challa y Quishishi seguirán a la espera de obras de protección. La falta de un cronograma de ejecución mantiene en riesgo a más de 500 habitantes del distrito. Pese a que la municipalidad cumplió con presentar los requerimientos dentro del plazo establecido, el trámite aún no se traduce en intervenciones concretas para reducir la vulnerabilidad de la población.
