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	<title>PERSONAJES &#8211; Diario El Pueblo</title>
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	<description>Verdad Justicia y Libertad</description>
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	<title>PERSONAJES &#8211; Diario El Pueblo</title>
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		<title>MARIANO CARPIO CUEVA: UN HOMBRE VOLCÁNICO COMO EL MISTI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Rocio Velazco]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Sep 2023 05:04:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ESPECIALES]]></category>
		<category><![CDATA[Hélard Fuentes Pastor]]></category>
		<category><![CDATA[PERSONAJES]]></category>
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					<description><![CDATA[Por: Hélard Fuentes Pastor Ha ningún hijo suyo, ha visto partir Arequipa con tanta vitalidad]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h5 class="wp-block-heading">Por: Hélard Fuentes Pastor</h5>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Ha ningún hijo suyo, ha visto partir Arequipa con tanta vitalidad y lucidez, como a Mariano Carpio Cueva.</p>



<p>La última vez que se dejó ver fue el 10 de agosto, en la presentación del libro en homenaje a la picantera Josefa Cano, de la artista arequipeña Lula Valdivia (2022). Bien trajeado, con el cuerpo erguido y el rostro firme, mientras pactábamos una entrevista que le iba a realizar en el transcurso de estas semanas, me comentó su disposición de participar de una competencia de atletismo en la categoría seniors. “Te muestro mi carnet (de participante) para que veas que no te miento” —dijo. Y a los pocos días, la noche del 14 de agosto, en tanto aguardaba para la serenata tomando un vino en la biblioteca de mi casa, junto a Fabricio Marcelo, escuchamos nítidamente, el sonido de una cuerda que provino de la caja de la guitarra. Tú, uno de los principales difusores del yaraví melgariano, no sabía que te estabas despidiendo.</p>



<p>Un día de agosto del 2002, decidió fundar la Asociación Cultural “Escuela del Yaraví” tribuna desde la cual promovía la cultura arequipeña. Aquel hombre octogenario con buena postura, hablaba de promover la poesía loncca y la música local. De este modo, llegó a organizar el histórico concurso de yaraví junto a la Municipalidad Provincial de Arequipa, por lo que fue un profundo cultor de la vena de Melgar. Don Mariano —como solíamos llamarlo— era un ser entusiasta, por demás alegre, que se caracterizaba por su cordialidad y el amplio conocimiento que tenía de Arequipa a pesar de haber radicado muchas décadas, desde los años 70, en los Estados Unidos. Él, como pocos, hizo patria en su tierra y en el extranjero, en la ciudad de Nueva York.</p>



<p>Su mirada resuelta en la juventud, me permitió conocerlo a través de un amigo, compañero agustino de la Escuela de Turismo, Juan Carlos Cabrera, que una mañana me lo presentó en la Municipalidad. Desde entonces, reconocí aquellos cabellos canos entre la concurrencia que asistía a festivales arequipeños, presentaciones de libros o eventos institucionales. Su gesto afable, su sonrisa alta y sus ojos cristalinos, otorgó a cualquier diálogo nuestro, un halo de familiaridad. Siempre hablando de la música, la literatura y la arequipeñidad.</p>



<p>Algo que pocos conocen es que el periodista y fotógrafo fue bautizado en Camaná, en la antigua parroquia de San Miguel Arcángel, un 1 de abril de 1928 y con el nombre de “Mariano Encarnación” (Ref. Registro de bautizos, 1928: 118). Dice: el cura vicario puso óleo y crisma a una criatura de ocho días de nacida, hijo de Teodocio Carpio y Teresa Cueva. Su padre fue natural de Cayma, pero al parecer residió un tiempo en el valle, ya que el 23 de agosto de 1930, en el mismo lugar, se bautizó su hermano Isaías Bernardo. Su madre, por el contrario, provenía de Chuquibamba. Los padrinos Pedro Salazar e Ignacia de Estremadoyro, y, Fernando Carnero y Andrea Medina, respectivamente, nos permiten saber que la familia estuvo vinculada a los hogares clásicos de la provincia camaneja.</p>



<p>En la anécdota personal, familiar y amical, se relata que Carpio Cueva nació en la calle Alto de la Luna —según conversamos con uno de sus amigos cercanos, el periodista Víctor Huirse— en la memorable Casa Rosada, un 25 de marzo de 1927. Otra versión narra que fue alumbrado en Huichara, un centro poblado de Iray, en Condesuyos; recordemos que su madre provino de la capital de dicha provincia. En cualquier caso, la primera infancia de don Mariano fue tan misteriosa como los años de juventud y adultez.</p>



<p>Huirse —en confianza— me comentó que Mariano perdió a su madre cuando tenía apenas dos añitos de edad, siendo criado por su padre durante la primera infancia, junto a la compañera de él que, según contaba, no lo quería. Teodocio fue mecánico, por ese motivo debió viajar constantemente.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://diarioelpueblo.com.pe/wp-content/uploads/2023/09/64468800_10157263195987438_2321342652831760384_n.jpg" alt="" class="wp-image-43828"/></figure>



<p>Don Mariano le contó a Víctor, que cuando conversaba con su papá, siendo niño, aquel se anticipaba a que no estaría en su vida, hablándole de cosas adultas como el matrimonio e inculcándole los principales valores sociales. Llegó a decirle: —Si es que en algún momento demoro es porque me ha pasado algo y tienes que ir donde unos tíos. Más tarde, Teodocio sufrió un accidente automovilístico dejándolo huérfano cuando apenas frisaba los 10 años de edad. Entonces, hizo lo que su padre le dijo. Tomó sus cosas y buscó a un pariente cercano que le ofreció una habitación dividida por un tripley. Luego de ser acogido, contaba que su crianza fue motivo de discusión en la familia y al escuchar, escondido, aquella preocupación, decidió fugarse.</p>



<p>El pequeño Mariano debió conocer la tierra de su madre: Condesuyos, donde encontró —en difíciles condiciones— la oportunidad de salir adelante por cuenta propia, recién entrado a la adolescencia. Eso sí, era un muchacho muy hábil e inteligente, por lo que esa aptitud le permitió responder a una complicada labor en la mina de San Juan de Chorunga, un centro poblado que se encuentra en el distrito de Río Grande. En aquella localidad, recogió múltiples anécdotas, incluso se dice que conoció a una alemana —que era hija de un ingeniero— o que tuvo un altercado con un policía abusivo y cuyo problema lo obligó a migrar nuevamente. Esta vez, a la ciudad de Lima, aproximadamente a los 20 años, donde trabajó como reportero gráfico para el matutino de La Crónica. Allí le decían: “el chosicano”, precisamente, porque vivió un tiempo en pueblo de Chosica. Esa cercanía con la capital, lo llevó establecer amistad con un ex presidente peruano.</p>



<p>Luego de aquellas experiencias, Marianito decía haber conocido un gran amor y haber tenido tres hijos, que penosamente fallecieron en el histórico y violento alud que afectó a las ciudades de Yungay y Ranrahirca en 1970. Aquella pérdida marcó su vida, refugiándose en el vicio del trago para mitigar su dolor, hasta que coincidió con un policía quien lo animó a encontrar sentido a su existencia y, por esas situaciones del destino, se encontró con un amigo que estaba preparando su viaje para los Estados Unidos. Así surgió la idea de emigrar e inmediatamente fue a la embajada norteamericana para realizar sus trámites.</p>



<p>Al llegar comenzó a trabajar en la fabricación de puertas enrollables metálicas, encontrando un sustento para su vida. También, don Mariano le contó a Víctor, que llegó a conocer al rey español Juan Carlos I, con quien incluso almorzó. Estableciendo algunas temporalidades, resulta que Su Majestad, visitó oficialmente el Congreso de los Estados Unidos en 1976, donde dirigió un discurso. Esa fue la primera vez que un monarca español habló ante las dos cámaras legislativas del país norteamericano.</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Mariano no cerraba capítulos, los abría con un panó de posibilidades que lo condujo a promover y preservar las tradiciones locales; a sensibilizarse por la cultura con apertura, simpatía, y por su ciudad y sus personajes, organizando un histórico homenaje al científico Pedro Paulet Mostajo en el 2016, junto al investigador Álvaro Mejía; a amar el periodismo que conoció en las calles y lo llevó, sin esperarlo, a ser incorporado como miembro del Centro Federado de Periodistas de Arequipa; a abrazar su última residencia, en Socabaya, y a mostrar aquel carácter fuerte, pertinaz y elocuente, que lo caracterizaron en su quehacer cultural.</p>
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		<title>Creaciones de un arequipeño se leyeron en todo el mundo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Erika Romero Diaz]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Aug 2023 05:06:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ACTUALIDAD]]></category>
		<category><![CDATA[ESPECIALES]]></category>
		<category><![CDATA[PERSONAJES]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Carlos Meneses Pintor nacido en Miraflores fue conocido como un genio con las “Frases]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h5 class="wp-block-heading"><strong>Por Carlos Meneses</strong></h5>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Pintor nacido en Miraflores fue conocido como un genio con las “Frases para la Histeria”</em></p>



<h2 class="wp-block-heading">ESPECIALES DE AREQUIPA</h2>



<p>Antes que Mario Vargas Llosa se hiciera famoso en el mundo y casi en todos los idiomas fueran leídas las obras del nobel de Literatura del 2010. El pintor y genial talento artístico de Marcelo Martínez Gómez fue conocido en el siglo XX, hasta el 2015 año en que murió en su casa de Miraflores, con su sección Frases para la Histeria que en Arequipa lograron publicar los diarios Correo, Arequipa al Día y, finalmente, El Pueblo. Pero antes habían sido, también leídas, en Última Hora de Lima, en Expreso.</p>



<p>Martínez también incursionó como titulero del alegre diario del mediodía Última Hora que lideraba Guillermo Cortez.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://diarioelpueblo.com.pe/wp-content/uploads/2023/08/b22fcda6-1dc7-42f2-aab7-c313cb433e37.jpg" alt="" class="wp-image-42086"/><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Frases para la Histeria se tradujo a 7 idiomas.</strong></figcaption></figure>



<p>Marcelo era hijo de un gran retratista; Víctor Martínez Málaga a quien, en el colegio de la Independencia, donde era maestro, conocían como “el coliza”, al parecer por la forma de su rostro.</p>



<p>Su hijo Marcelo cobró presencia cuando Dora Varona, esposa del escritor Ciro Alegría, le escribió una carta en la que elogió la calidad de su arte como caricaturista.</p>



<p>Marcelo Martínez amó la música, estudió piano en la Escuela Regional de Arequipa, tocaba canciones clásicas y populares, gustaba de usar gorra y muchas veces lucía abrigo casi hasta los pies, pues acostumbraba madrugar.</p>



<p>Su éxito más notable fue cuando logró que sus Frases para la Histeria fueran publicadas a nivel mundial en 7 idiomas en la popular revista de Selecciones del Reader&#8217;s Digest, también creó obras de teatro y un monólogo dramático que fue estrenado 2 años después de su muerte.</p>



<p>Marcelo era periodista, humorista, poeta, pintor; gustaba hacer caricaturas de sus amigos. Fuimos amigos muy cordiales.</p>



<p>Él acostumbraba decir que era una lechuza que vivía de día, mientras el autor de esta nota era una lechuza que, realmente, de noche dormía.</p>



<p>No se negó nunca a trabajar en los diarios que yo dirigí y estuvimos juntos durante casi 40 años, hasta que un día resbaló, cayó sentado y se quejaba de dolores de cabeza con una Frase para la Histeria: “Me caí de culo, pero lo que me dolía era la cabeza”.</p>



<p>Marcelo Martínez vivía en una casa de Miraflores donde tenía un piano al que acostumbraba tocar, prefería estar allí que en un local, que por años tuvo para enseñar y dialogar con sus amigos y colegas, en la calle San Juan de Dios</p>



<div class="wp-block-jetpack-tiled-gallery aligncenter is-style-rectangular"><div class="tiled-gallery__gallery"><div class="tiled-gallery__row"><div class="tiled-gallery__col" style="flex-basis:37.33842%"><figure class="tiled-gallery__item"><img decoding="async" alt="" data-height="1514" data-id="67005" data-link="https://diarioelpueblo.com.pe/index.php/2023/08/26/9-1-38/a8c78953-a1d7-4b6f-9928-888a979efe3e/" data-url="https://diarioelpueblo.com.pe/wp-content/uploads/2023/08/a8c78953-a1d7-4b6f-9928-888a979efe3e-670x1024.jpg" data-width="990" src="https://i2.wp.com/diarioelpueblo.com.pe/wp-content/uploads/2023/08/a8c78953-a1d7-4b6f-9928-888a979efe3e-670x1024.jpg?ssl=1" data-amp-layout="responsive"/></figure></div><div class="tiled-gallery__col" style="flex-basis:62.66158%"><figure class="tiled-gallery__item"><img decoding="async" alt="" data-height="364" data-id="67009" data-link="https://diarioelpueblo.com.pe/index.php/2023/08/26/9-1-38/marcelo-3a/" data-url="https://diarioelpueblo.com.pe/wp-content/uploads/2023/08/marcelo-3A.jpg" data-width="400" src="https://i2.wp.com/diarioelpueblo.com.pe/wp-content/uploads/2023/08/marcelo-3A.jpg?ssl=1" data-amp-layout="responsive"/></figure></div></div></div></div>



<p>Guillermo Cortez Núñez, quien fue director de Última Hora lo contrató como titulero y de él fue una portada para informar a la gente que teníamos un nuevo presidente con un titular que decía: “Alan y buen viento”.</p>



<p>Dice que un humorista de las letras debe sentirse contento cuando lo que escribe le provoca risa al leerlo. En el diario Expreso creó para el suplemento dominical un personaje al que llamó “el sordo Tapia” que fue el origen de sus Frases para la Histeria.</p>



<p>Unos días antes de morir, Marcelo, en su taller de Miraflores, escribió sus crónicas para el diario El Pueblo, las corrigió, rio con ellas, pero en la tarde del mismo día comenzó a sentirse mal. Debieron llevarlo al hospital donde los médicos lo sometieron a diálisis y el arrancaban los tubos que lo mantenían con vida, fue necesario aplicarle sedantes. Así que en un jueves murió después de hacer broma y media con todo el mundo.</p>



<p>Una vez lo acompañé a la Peña Taurina de Arequipa y nos detuvieron en la puerta, pues para ingresar era requisito fundamental tener corbata puesta y él no la tenía, entonces se quitó los cordones de un zapato y se hizo un elegante, pero extraño nudo. Cuando ingresó con él y alguien le preguntó cómo había hecho para eludir la corbata y ponerse en su lugar los cordones; contestó que sólo lo había hecho por joder.</p>



<p>Frecuentaba una sanguchería que había y hay hasta ahora en la tercera cuadra de la calle Mercaderes y le gustaba provocarle risa al chinito propietario, después de consumir un sánguche de chancho o de salchicha y de beber.</p>



<p>Alguna vez le reclamaron que escribiera las Histerias, mientras comía y el contestó: “he venido a descansar y no a trabajar, carajo”.</p>



<p>Una mañana decidió hacerme una caricatura y yo la llevé a mi esposa para que la apreciara en sus bondades.&nbsp; Ella comentó que no me parecía a lo que Marcelo había hecho y sin dudarlo se lo dije.</p>



<p>Entonces me respondió, muy serio. “Dile a tu esposa que yo no soy fotógrafo y si quiere una pintura de ti, se vaya al parque Duhamel para que te tomen una foto. Yo te veo así, te aprecio y quiero por las arrugas que tienes en el rostro, los gestos, tu sonrisa, el color de tus ojos, interpreto tu cara, ese soy yo. Si te quiere igualito, respóndele con una fotografía”. Después de eso ya no quiso volver a mi casa.</p>



<p>Era bromista como nadie, pero, también, cultivaba la puntualidad a tal extremo que cuando murió no quiso que se pusiera una hora para el entierro, sino la que les diera la gana a los cargadores de su ataúd.</p>



<p>Trabajaba con lápiz y con carboncillo e ilustró muchas carátulas de los primeros ejemplares de la revista Texao que comenzó a editar el muy querido y recordado Guillermo Carpio Muñoz.</p>



<p>En esas hojas pintó a Francisco Mostajo, colocando la cabeza de Mostajo sobre una barricada y al fondo la Catedral y el Misti. Cuando Carpio Muñoz se quejó de una disminución en la venta de los fascículos, le propuso cambiar el blanco y negro de las portadas por el color.</p>



<h3 class="wp-block-heading">FRASES PARA LA HISTERIA</h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>La cama es una tabla de multiplicar.</li>



<li>El cordón umbilical es ombligatorio.</li>



<li>El hombre nace limpio, la sociedad lo corrompe.</li>



<li>En el fútbol el que mete la mano mete la pata.</li>



<li>Para torcer las leyes hay que estudiar Derecho.</li>



<li>El periodismo es una enfermedad crónica.</li>



<li>El farmacéutico cobra con la botica abierta.</li>



<li>Hay quienes pasan del biberón al bebe ron.</li>



<li>El torero es un instrumento de cuernos.</li>



<li>El amor es punto y cama.</li>



<li>Cuando uno orina hace mea culpa.</li>



<li>La calvicie es un pecado frontal.</li>
</ul>
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