Dionny Guzmán le hizo frente a los estereotipos y dio alas a sus sueños
Por: Danna Felipe B.

La primera arequipeña dueña de los cielos arequipeños

Obtuvo la licencia de piloto número 1231 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) en la década de los setenta. Venciendo estereotipos de género, Dionny Guzmán Cárdenas se consagró como la primera mujer aviadora de la región Arequipa, travesía que hoy a sus 81 años, le sigue arrebatando una sonrisa y a la vez una lágrima de nostalgia, en especial, cuando recuerda que logró volar tal y como el águila que intencionalmente portaba la imagen de su patrona, Santa Úrsula.

Dionny recuerda en su infancia estar parada frente a la imagen de la mencionada santa, preguntándole a su abuelita, quién estaba a su costado, ¿por qué la patrona de Viraco, distrito de la provincia de Castilla, tenía un águila en el pecho? A lo que la anciana mujer respondió: “Hijita, yo se la coloqué”, tras contemplarla, la niña soñó y deseó con todas sus fuerzas estar en el cielo volando junto a esa ave.

La mayoría de las personas no cree en los videntes, no obstante, luego que uno de ellos acertó en su destino, Dionny abandonó esa idea. La mujer cuenta que cuando tenía 6 años un señor llegó a su casa para leer el futuro a los integrantes de su familia, él le dijo que sería profesional, aviadora y que sufriría un accidente. Al inicio, nadie le creía, fue el tiempo el que le daría la razón.

Años después, Dionny dejó su querido Viraco y se mudó a la ciudad Arequipa, donde terminó la secundaria y posteriormente, comenzó a estudiar Medicina en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa; sin embargo, circunstancias que le disgustaron de la sociedad de ese entonces, la empujaron a regresar.

De vuelta en su pueblo natal y con tan solo 17 años asumió la inspectoría, hoy conocida como dirección, del centro educativo del distrito de Tipan, Castilla, hasta que la escuela normal superior Regina Mundi abriera sus puertas a su primera promoción, cuando ello pasó, retornó a la Ciudad Blanca.

Luego de tres años, se graduó de Educación y viajó a otro distrito de la provincia del “oro”: Pampacolca, donde por 4 años ejerció la docencia en el colegio local, a su retornó, consiguió una plaza en la casa de estudios que la vio convertirse en profesional.

Un día, cuando paseaba por el portal Municipalidad de Arequipa, se quedó maravillada al ver a un oficial de la FAP.

“Me dije mentalmente por qué no nací hombre para vestir ese traje tan bonito”, expresa la dama del aire con el mismo lamento de aquella vez.

El varón se acercó y le preguntó: “¿Señorita, disculpe, usted por casualidad es hija de Edgar Guzmán?” La joven respondió orgullosamente que sí.

Tras ello, él le dijo: “No me equivoqué, eres mi sangre (era su tío) soy el coronel Néstor Huaco”, quien, debido a la admiración de la muchacha, la convenció de ir a la base de la FAP, antes ubicada en Vallecito, para que aprenda cómo pilotar un avión.

Lamentablemente, en ese entonces, no había una escuela femenina de aviación, por lo que el coronel Huaco buscó otra alternativa, el Aéreo Club Arequipa. Gracias a ello, se abrió para todos una capacitación de 6 meses, al cual se inscribieron 37 varones y una mujer.

Dionny orgullosamente formó parte de los tres únicos graduados. Tras varias lecciones y prácticas de la mano del coronel FAP Oswaldo Zaravia, los comandantes FAP Alipio Molina y Julio Noriega, y en ocasiones el piloto Augusto Feria, a quienes recuerda con mucho cariño.

La aviadora realizó su primer vuelo el 23 de febrero de 1975 siendo todo un éxito. Dionny también aprobó satisfactoriamente sus exámenes escritos, graduándose del Aéreo Club Arequipa con honores.

Sin embargo, antes de recibir su grado de piloto en La Joya, la joven tuvo que experimentar la última predicción de aquel adivino, el accidente, que sucedió el 21 de octubre de 1975, cuando iba de copiloto en un vuelo hacia Viraco.

“El avión comenzó a fallar, perdió altura, es ahí donde tomo el mando y por fortuna, logramos aterrizar encima de tres montículos de tierra a un metro y medio de altura”, cuenta aliviada la heroína como si nuevamente estuviera allí.

Cuando la aviadora intentó abrir la puerta, sintió la nave girarse, por ello, se quedaron adentro hasta que llegó un expolicía, a quien de inmediato le ordenó colocar cuñas debajo, pero no le hizo caso.

“Hubiéramos salido ilesos de no ser por la desobediencia del señor que a pedido de Juan Bueno (uno de los pasajeros) se subió al ala del avión y tiró de la manija (causando que la primera se quiebre), caímos”, narra un tanto molesta.

A consecuencia de ello, la mujer perdió la dentadura y tuvo una hemorragia por la rotura de una arteria facial a la altura de las cejas, fue trasladada de emergencia al distrito de Aplao, mientras uno de sus compañeros se quebró la pierna y otro la clavícula, los cuatro presentaron cortes en su mandíbula.

AVIACIÓN AREQUIPEÑA

El 23 de setiembre de 1977 es una fecha que Dionny jamás olvidará, cuando, tras enfrentarse a las autoridades del Aéreo Club Arequipa, quienes se oponían a la entrega de su insignia por no haber salido de la escuela de aviación del Perú, esta fue colocada por el Comandante FAP Julio Noriega. Ese mismo día recibió su licencia de piloto, convirtiéndose en la primera mujer aviadora de la región Arequipa.

Seis meses después, la ya oficial de la FAP fue bautizada y obtuvo formalmente su grado de piloto en la Base Aérea número 4 del distrito de La Joya, donde asistieron sus familiares, amigos e instructores entre ellos el Coronel Zaravia, organizador de este evento. Este consistía en beber un combinado de cerveza, whisky, pisco, champagne, 2 huevos, pimienta y sal tal y como lo hacían los aviadores. Dionny lo tomó y para sorpresa de sus compañeros, ni se inmutó.

La dama dejó su juventud hace varios años y junto a esta sus aventuras aeronáuticas, pero su corazón nunca volvió a pisar tierra, vuela junto al águila de Santa Úrsula, con la mano derecha recta a la altura de la frente ella los saluda y no puede evitar sonreír, el orgullo que invade su alma es tan grande que debe ser expresado.

comentario en

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.