APOGEO Y OCASO DEL BUEN GOBIERNO INCA

Por: Edgard Norberto “Beto” Lajo Paredes

Según Garcilaso de la Vega, el Inca Viracocha defendió el Cusco de la invasión Chanca; de esto discrepan otros historiadores, quienes consideran a Pachacútec, el gran organizador de la defensa del Cusco, y el vencedor, en la rivalidad con sus vecinos.

Pachacútec, es sin duda alguna, el mejor gobernante del Perú, de todos los tiempos, ello lo fundamentamos en un anterior artículo.

Inca Yupanqui, conquistó hasta el río Maule en Chile, “El Inca ordenó que no se conquistase nuevas tierras, sino que se atendiese con mucho cuidado en cultivar y beneficiar las que habían ganado, procurando siempre el regalo y provecho de los vasallos, para que observando los comarcanos cuán mejorados estaban en todo el señorío de los Incas, se redujesen también los de su imperio, como lo habían hecho con otras naciones que cuando no lo hiciesen ellos, perdían más que los incas (p. 111). Con sus conquistas, extendían su buen gobierno, llevando superiores formas de vida en comunidad.

Túpac Inca Yupanqui, “En Pía, los Incas encontraron viejos y viejas inútiles que no pudieron ascender las sierras con los mozos; tenían consigo muchos niños que sus padres no pudieron llevar a las fortalezas; a todos estos ordenó el Inca tratasen con suma piedad y regalo” (p. 117); dieron buen trato a los ancianos. De otro lado, “jamás negó petición que mujer alguna le hiciese, de cualquier edad, calidad o condición. A cada una respondía, conforme a la edad que tenía. A la mayor que él, el Inca decía: Madre hágase lo que mandas. A la de su igual edad: Hermana, se hará lo que tú deseas, y a la menor que él: Hija, se cumplirá lo que pides” (p. 122); consideraron a la mujer como ser humano, los Incas fueron humanistas.

Huayna Cápac, tuvo dos hijos: Huáscar y Atahuallpa, entre quienes hubo luchas fratricidas, en ese momento histórico, llegaron los conquistadores, fue la ruina del Tahantinsuyu. El Inca “ordenó llevar 40 mil hombres (sic) de guerra y con ellos fue el reino de Quito, y aquel viaje tomó por concubina a la hija primogénita del rey que perdió su reino. Con ella tuvo a Atahuallpa y otros más” (p. 128). “Atahuallpa, hijo del Inca Huayna Cápac, resultó de buen entendimiento y de agudo ingenio, astuto, sagaz, mañoso y cauteloso: para la guerra, belicoso y animoso; gentil hombre de cuerpo y hermoso de rostro,

como lo eran comúnmente todos los Incas y Pallas; por estos dotes de cuerpo y alma, su padre lo amó tiernamente y siempre lo llevaba consigo; deseaba darle herencia todo el imperio; pero no podía quitarle el derecho a su primogénito y heredero legítimo que era Huáscar Inca; en cambio, contra el fuero y costumbre ancestral, le quitó el reino de quito, dándole mañosamente apariencias y visos de justicia y restitución” (p. 131).

Dirigiéndose a Huáscar, le dijo: “mas como yo quiero mucho a vuestro hermano Atahuallpa, y me pesa verle pobre, me agradaría tuvieseis por bien, que, de todo lo que yo he ganado para vuestra corona, quedase en herencia y sucesión el reino de Quito, (que fue de sus abuelos maternos y lo fuera hijo de su madre) para que pudiera vivir en estado real, como lo merecen sus virtudes, …” (p. 131), después “El príncipe Huáscar (sic) Inca respondió con mucha facilidad, que le alegraba en extremo obedecer al Inca, su padre en aquello y cualquier cosa que le oidese hace; y que si, para su mayor agrado era necesario hacer renuncia de otras provincias, para que tuviese a bien dar a más a su hijo Atahuallpa” (p. 132). Huayna Cápac, conquistó Quito para el Tahuantinsuyu, al separarlo, prácticamente, lo liberó; a su muerte, en la guerra intraincaica, Atahuallpa, destronó al reciente décimo tercer Inca Huáscar, convirtiéndose, en el décimo cuarto Inca.

¿Fue error de Huayna Cápac, dividir el Tahuantinsuyu, entre los reinos de Cusco para Huáscar y Quito para Atahuallpa? ¿Fue error de Huáscar responder apresurada y afirmativamente al Inca, sin haber escuchado la aceptación expresa de sumisión de Atahuallpa a su hermano? ¿Fue astucia de Atahuallpa, mantenerse en silencio? ¿Fue error no llevar mitimaes a Quito para tareas de vigilancia política y conexión económica como siempre lo hacían?

Luis Alberto Sánchez, en su magistral obra “Historia General de América”, señala la coincidencia histórica, de las pugnas internas del Imperio Azteca, Pueblo Chibcha, y Civilización Incaica; con la llegada de los hispanos, aprovecharon, tales pugnas, con la estratagema de la adhesión de una facción, para derrotar a la otra facción, acto seguido, acabar con los sobrevivientes; adueñándose de inmensos territorios, esclavizando a las poblaciones aborígenes e implantando la propiedad privada, surgiendo el enriquecimiento individual. Significó la destrucción de la utopía Inca.

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