Ocho testigos complican a Castillo en juicio por fallido golpe de Estado

El juicio contra el golpista Pedro Castillo del siete de diciembre de 2022 avanza con testimonios que lo incriminan directamente.
ALTOS MANDOS REVELAN ÓRDENES DE EXMANDATARIO
Hasta el momento, ocho testigos proporcionaron declaraciones que comprometen seriamente su situación legal.
El general (r) Walter Córdova Alemán reveló ante la Sala Suprema que el exmadatario le exigió su renuncia el 6 de diciembre, un día antes del intento de golpe.
Horas antes del mensaje presidencial, el entonces el exinquilino de Palacio le confirmó que debía dejar su cargo sin darle razones. Para la Fiscalía, *esta declaración *evidencia los preparativos previos al golpe de Estado.
Por su parte, el general (r) Raúl Alfaro, quien se desempeñaba como comandante general de la Policía Nacional, testificó que recibió una llamada del exministro del Interior, Willy Huerta, quien le comunicó con Castillo.
Según Alfaro, el exmandatario le ordenó: “Cierre el Congreso, saque a los que están adentro, no permita que nadie ingrese e intervenga a la fiscal de la Nación y a la Fiscalía”.
Esta versión fue respaldada por testigos presenciales, como Jorge Angulo y Vicente Álvarez Moreno, quienes estaban en el despacho del general Alfaro durante la conversación.
Otro testimonio importante provino del excomandante general de la Marina, vicealmirante (r) Alberto Alcalá Luna.
Él afirmó que, tras el mensaje televisado de Castillo, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas recibió la orden de detener a la fiscal de la Nación, Patricia Benavides. A pesar de ello, en lugar de cumplir esa orden, se procedió a la captura del propio Castillo.
Las declaraciones de periodistas y exfuncionarios también dan luces sobre la intención de Castillo de consolidar su golpe.
Cintya Malpartida, reportera de TV Perú, ingresó a Palacio de Gobierno el día del anuncio.
Luego de la alocución presidencial, observó a Castillo abrazando a Aníbal Torres y a Betssy Chávez, lo que, según la Fiscalía, demostraría la coordinación interna.
Malpartida relató que Chávez mencionó la necesidad de convocar elecciones y “reestructurar el Estado”.
Roberto Wong, entonces gerente de prensa del Instituto Nacional de Radio y Televisión (IRTP), testificó que Chávez rechazó dar declaraciones tras el anuncio porque debía firmar un decreto supremo, lo que refuerza la tesis de que se intentó ejecutar el golpe.
Alejandro Salas, exministro de Trabajo, también testificó que Castillo reconoció su accionar al decirle que leyó el mensaje porque “no tenía los votos” para evitar su vacancia.
El penalista Andy Carrión sostuvo que los testimonios demuestran que exmandatario no solo leyó un mensaje, sino que intentó poner en marcha sus órdenes.
“Se está evidenciando que hubo coordinación para implementar las medidas anunciadas”, indicó.