Seis mociones de censura elevan presión sobre presidente Jerí

El presidente del Congreso, José Jerí, atraviesa su momento político más difícil desde que asumió la conducción del Parlamento. Las seis mociones de censura presentadas hasta este jueves marcan una escalada de presión sin precedentes, mientras las investigaciones sobre sus reuniones con el empresario chino Zhihua Yang avanzan tanto en el Congreso como en el Ministerio Público.

AP INTENSIFICA CUESTIONAMIENTOS

Jerí se presentó ante la Comisión de Fiscalización, donde brindó sus primeras declaraciones formales en torno al caso. La sesión fue seguida con atención por legisladores de distintas bancadas y por la opinión pública, que observa con creciente escepticismo el desenvolvimiento del presidente del Parlamento. En su exposición, Jerí insistió en que las reuniones con Zhihua Yang fueron de carácter “estrictamente protocolar” y que no existió ningún beneficio personal ni institucional indebido.

Un día después, el presidente del Congreso amplió sus declaraciones ante la prensa, subrayando su disposición a transparentar sus finanzas y comunicaciones personales. “No tengo nada que ocultar. Estoy dispuesto a someterme a todas las investigaciones que correspondan”, afirmó, en un intento por frenar el impulso político de las mociones de censura.

Sin embargo, las acciones en su contra se multiplican. Este jueves se formalizaron la quinta y sexta moción de censura. La primera fue presentada por la bancada Renovación Popular, mientras que la segunda llegó de la mano del congresista Edwin Martínez, de Acción Popular, quien se convirtió en uno de los críticos más duros del presidente del Congreso. Ambas se suman a las cuatro ya ingresadas anteriormente, principalmente impulsadas por congresistas de izquierda como Ruth Luque, Elías Varas y Jaime Quito, junto con el apoyo de parlamentarios como Susel Paredes, Sigrid Bazán, Pasión Dávila y Hamlet Echevarría.

Aunque las seis mociones difieren en su redacción, los nombres de sus autores y firmantes se repiten, lo que evidencia una coordinación política transversal que busca poner en cuestión la continuidad de Jerí tanto en la presidencia del Congreso como en su rol de jefe del Ejecutivo encargado. El analista parlamentario Miguel Zegarra señaló que este tipo de repeticiones “refleja más una estrategia de presión y desgaste que una intención inmediata de censura”, aunque advirtió que, si el escenario se complica, una sola de las mociones podría prosperar con el respaldo de bancadas fragmentadas pero coincidentes en el objetivo de apartarlo del cargo.

El contexto recuerda episodios recientes de crisis política. Durante el proceso que antecedió a la vacancia de Dina Boluarte, varios nombres —entre ellos Flor Pablo, Ruth Luque y Susel Paredes— fueron barajados como posibles sucesoras en la presidencia del Congreso, subrayando el peso estratégico que este cargo tiene en la línea de sucesión presidencial.

Mientras tanto, la Comisión de Fiscalización, presidida por Elvis Vergara, confirmó que las indagaciones sobre el caso Jerí continuarán durante el receso parlamentario, hasta marzo. “El control político no se detiene”, afirmó el legislador, precisando que el grupo evaluará las declaraciones y la documentación que el presidente del Congreso entregó en su descargo.

Paralelamente, el Ministerio Público abrió una investigación preliminar contra Jerí, a cargo del fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, tras la difusión de los registros que revelan encuentros no reportados con Zhihua Yang. La indagación buscará determinar si hubo presuntas irregularidades en la relación entre el empresario y el alto funcionario.

En respuesta, Jerí anunció que autorizará el levantamiento de su secreto bancario y de comunicaciones, medida que busca proyectar una imagen de transparencia. “No tengo nada que temer. Quiero que el país conozca la verdad”, insistió, en medio de un escenario en el que su liderazgo se encuentra bajo fuerte escrutinio.

El panorama político, sin embargo, sigue siendo adverso. La coincidencia de firmas en las mociones, la continuidad de las investigaciones congresales y la apertura de un frente fiscal configuran un entorno de alta inestabilidad. La capacidad de José Jerí para sostener su mandato dependerá de su habilidad para convencer a la opinión pública y a las bancadas indecisas de que no existe fundamento para una censura.

Por ahora, el Congreso se mantiene dividido, pero la tensión crece día a día. Las próximas semanas serán decisivas para definir si Jerí logra resistir el vendaval político o si las mociones se convierten finalmente en el inicio de un nuevo capítulo de crisis institucional en el país.

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