¿QUÉ ES DEL GASODUCTO SUR PERUANO?

“Beto” Lajo Paredes
En el sur de nuestra Patria, se han ejecutado importantes obras: la carretera binacional (nos conecta con Bolivia y Argentina), la vía interoceánica (nos conecta con Brasil), la costanera de Camaná – Matarani e Ilo hasta Tacna (nos conecta con Chile); las centrales termoeléctricas de Mollendo e Ilo. Preguntamos ¿tales obras han impulsado el desarrollo del sur del país? ¿Qué han hecho los gobiernos regionales del sur en torno a dichas obras?
Obras proyectadas, pero, obstaculizadas en su ejecución por conflictos interregionales: Proyecto Especial Majes-Siguas de Arequipa, se opone el Cusco; represa de compensación de Arequipa (Valle de Tambo), se opone Moquegua; represa de Paltuture de Moquegua, se opone Puno, por controversias limítrofes.
El centro y norte han superado enfrentamientos, arribando a importantes consensos, posibilitando la ejecución de obras en torno a recursos hídricos para uso humano, doméstico, agropecuario e industrial, caso de Ica con Huancavelica, se pusieron de acuerdo para compartir las aguas de las cuencas de los ríos San Juan, Pisco, Ica y Grande; en cuanto a Lambayeque y Piura, hicieron lo mismo, para aprovechar, ambos, las aguas del río Huancabamba.
El Gasoducto Sur Andino, ahora denominada Gasoducto Sur Peruano, es la mega obra iniciada en el gobierno de Alan García (2006-2011) e interrumpida en el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (2016-2020), hasta hoy. La interrupción se debió a problemas de corrupción en la modificación del contrato, practicado en el gobierno de Ollanta Humala (2011-2016), con la empresa brasilera Odebrecht; en la actualidad, el caso está en arbitraje a dirimirse en el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones), adscrita al Banco Mundial, su sede es Washington.
Por los cuestionamientos y el arbitraje, el gasoducto sigue paralizado, pero a lo largo del trazo de los ductos, están las tuberías, las mismas vienen siendo cuidadas por el Estado peruano, costándole la suma de US$ 46 millones al año, ya se han gastado US$ 400 millones.
La no ejecución del gasoducto, está impidiendo la masificación del gas natural en el sur del país; diariamente, se extrae 1398 millones de pies cúbicos (MMPCD), se exportan 600 MMPCD, pero, 300 MMPCD se reinyectan a los pozos del yacimiento gasífero (porque no hay consumidores), el resto va al consumo nacional, estos tres últimos datos, nos lo proporcionó el ingeniero químico Jesús Antonio Gamero Márquez, especialista en petroquímica y gas natural, en conferencia virtual, brindada el día martes 10 de febrero de 2026.
El especialista dio a conocer, lo siguiente: la obra está ejecutada en un 31% con una inversión de US$ 2000 millones; es de más de mil km de longitud, cruza territorios de selva, sierra hasta llegar a la costa sur del país; el costo de construcción es de US$ 4300 millones, y el costo de operación durante 33 años asciende a US$ 3028 millones; con énfasis, indica, se tiene los materiales necesarios para retomar su inmediata ejecución.
Denunció la irrupción de intereses de ya no ejecutar el gasoducto, a cambio, instalar un ducto al Cusco, y el gasoducto costero de Pampa Melchorita hasta Mollendo e Ilo; con el riesgo de quedar excluido de gas natural la región de Puno, una injusticia sin duda alguna; mientras están construyendo plantas virtuales en Cusco y Puno, a donde trasladar el gas en líquido en camiones, que en las plantas las convertirían el gas; el problema es: con las plantas no se masifica el gas, es limitado para atender a solo mil viviendas.
Los beneficios del gas natural son enormes, es menos contaminante, su costo es menor para las familias e industria, otorga seguridad energética, posibilita la instalación de centros de producción con valor agregado en la macro sur del Perú. Las regiones del sur deben gestionar conjuntamente, por el reinicio y culminación del Gasoducto Sur Peruano.
