Bajas ventas se producen en centros comerciales de Arequipa

El comercio en la ciudad de Arequipa atraviesa una etapa de desaceleración en sus ventas luego de culminada la campaña navideña y Año Nuevo, periodo que tradicionalmente dinamiza la economía local. En los últimos días, los principales centros de abasto han registrado una notoria reducción en la afluencia de compradores.

De acuerdo con los comerciantes, esta baja en el volumen de ventas se debe principalmente a que las familias arequipeñas han comenzado a priorizar el ahorro, destinando sus ingresos a los próximos gastos por la campaña de útiles escolares y a viajes hacia las playas del litoral sur durante la temporada de verano.

A este escenario se suma la creciente competencia que ejercen los grandes centros comerciales y supermercados, los cuales ofrecen facilidades de pago y promociones constantes, captando a un importante sector de consumidores que antes acudía a los mercados tradicionales.

Asimismo, los vendedores advierten un incremento del comercio ambulatorio en las zonas aledañas a los mercados, situación que afecta directamente sus ingresos y genera desorden en el entorno urbano, restando competitividad a los centros de abasto formalizados

Pese a la reducción en la demanda, los precios de los alimentos de primera necesidad no han registrado variaciones significativas. Durante un recorrido por la plataforma Andrés Avelino Cáceres y el mercado mayorista de Río Seco, se constató que los costos se mantienen estables.

Ambos centros continúan siendo los principales ejes de abastecimiento de la provincia, garantizando el suministro regular de productos agrícolas, carnes, abarrotes y otros artículos de la canasta básica.

Esta misma tendencia se replica en otros mercados emblemáticos como San Camilo, El Palomar y Número 1, donde los consumidores pueden adquirir productos sin incrementos alarmantes en los precios.

Los comerciantes de estos establecimientos manifestaron su expectativa de que la situación mejore en las próximas semanas, conforme se acerque el inicio del año escolar y se reactive parcialmente el consumo interno.

Por otro lado, la estabilidad de los precios internacionales de los metales ha favorecido de manera indirecta a la región Arequipa, permitiendo mantener una presión inflacionaria moderada que alcanza apenas el 1.61 % interanual a enero de 2026.

Este contexto económico contribuye a que el poder adquisitivo de la población no se deteriore con la rapidez registrada en años anteriores, brindando cierto alivio a los hogares y al pequeño comercio.
De cara a los próximos meses, los dirigentes de la plataforma Andrés Avelino Cáceres han solicitado mayor seguridad, limpieza y ordenamiento del entorno, con la finalidad de recuperar a los clientes que han migrado hacia los supermercados y hacer más competitiva la experiencia de compra en los mercados tradicionales.

Los comerciantes señalan que el dinamismo económico durante el resto del 2026 dependerá en gran medida de la inversión pública y la estabilidad política, esperando que el gobierno regional concrete programas de apoyo crediticio que alivien la carga financiera que aún afecta a miles de pequeños microempresarios.

La situación financiera de los comerciantes continúa siendo un reto estructural en la región. Cerca de 10 mil vendedores aún arrastran deudas de periodos anteriores, lo que limita su capacidad de reinversión para afrontar las campañas escolares y festivas del presente año.

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