De Soto denuncia presiones políticas y afirma que Estado se volvió “una vaca de mil pezones”
El economista Hernando de Soto denunció que presiones políticas frustraron su llegada a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), pese a la invitación pública del presidente José María Balcázar para liderar un gabinete independiente y técnico. En declaraciones a la prensa, De Soto aseguró que llamadas insistentes del líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña, y la influencia de viejos actores políticos impidieron concretar el acuerdo inicial.
Según su versión, el mandatario le propuso encabezar un equipo plural y profesional, alejado de cuotas partidarias. De Soto aceptó con la condición de formar un gabinete de expertos independientes, presentando una lista de siete nombres y un plan de trabajo orientado a la modernización institucional. “No quisiera ser una figura decorativa; quiero que se comprometa a hacer los cambios institucionales necesarios”, recordó haberle dicho al presidente, quien —según afirmó— aceptó las condiciones en un primer momento.
No obstante, el acuerdo se diluyó cuando, a pocas horas de la juramentación, dejó de recibir comunicaciones oficiales. “Desde entonces no tuvimos noticias. Mientras tanto, comenzaron los rumores y las presiones”, explicó. El economista afirmó que las llamadas de César Acuña se repitieron durante las horas críticas, aunque él decidió no atenderlas “para desidentificarse con lo tradicional” y evitar cualquier vinculación con el reparto de cargos.
De Soto indicó que finalmente ninguno de los nombres de su confianza fue incluido en el gabinete, lo que —a su juicio— confirmó que el Ejecutivo optó por mantener los equilibrios partidarios. “La verdadera prueba de fuego era si cambiaban o no a los ministros. No la pasaron”, sentenció.
El economista expresó que su figura fue utilizada como una “imagen de renovación” sin poder real de decisión. “Lo que han hecho es disfrazar un fracaso reciente poniendo mi bella cara”, ironizó. Añadió que el Estado se ha convertido en “una vaca muy gorda con mil pezones”, en alusión a la multiplicidad de intereses que lo alimentan.
Finalmente, anunció que publicará un comunicado con la lista de llamadas y detalles del proceso, para dejar constancia de que su exclusión fue resultado de las resistencias a permitir un verdadero cambio. “Lo que este episodio demuestra es que seguimos atrapados en una partidocracia que no quiere soltar el control del Estado”, concluyó.
