Maquinaria inoperativa y falta de planes de emergencia debilitaron respuesta del GRA
El Gobierno Regional de Arequipa (GRA) arrastró serias limitaciones en su capacidad de respuesta ante emergencias por lluvias registradas en 2026. La Contraloría General de la República advirtió que más del 50% de su maquinaria pesada se encuentra inoperativa. Además, la entidad carece de planes de gestión ante desastres y el centro regional de monitoreo opera con personal insuficiente.
Acorde al Informe de Visita de Control N.° 008-2026-OCI/5334-SVC, el GRA dispone de 65 unidades de maquinaria pesada que no están asignadas a obras. De ese total, 16 se encuentran operativas, 32 inoperativas, 16 están en reparación y una en mantenimiento. Asimismo, en el almacén central de maquinaria del GRA, ubicado en el Parque Industrial Río Seco, permanecen 19 máquinas inoperativas. Entre los equipos paralizados figuran cargadores frontales, excavadoras y motoniveladoras, maquinaria utilizada para la limpieza de escombros y rehabilitación de vías.
Durante la revisión, los auditores detectaron que la Subgerencia de Equipo Mecánico no cuenta con un plan de mantenimiento preventivo ni con una programación para reparar las unidades paralizadas. Esta área, junto con la Gerencia Regional de Infraestructura, tiene la responsabilidad de garantizar la disponibilidad del equipo mecánico. El informe advierte que estas deficiencias reducen la capacidad operativa del Ejecutivo regional para intervenir ante emergencias y ejecutar trabajos de rehabilitación en zonas afectadas.
Adicionalmente, la visita de control realizada en febrero identificó problemas en la planificación para enfrentar desastres. Durante una inspección al Centro de Operaciones de Emergencia Regional de Arequipa (COER), efectuada el 26 de febrero, se constató que el GRA no cuenta con un Plan de Gestión Reactiva ni con un Plan de Continuidad Operativa, instrumentos obligatorios dentro del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
De acuerdo con la información proporcionada por especialistas de la Gerencia Regional de Gestión del Riesgo de Desastres, la entidad solo dispone del Plan de Prevención y Reducción del Riesgo, además del Plan de Contingencia Regional ante Lluvias Intensas y Eventos Asociados 2024-2025, aprobado mediante Resolución Ejecutiva Regional N.° 083-2025-GRA/GR. Ambos instrumentos se encuentran desactualizados. También cuenta con un plan orientado a la prevención.
Sin embargo, estos documentos no regulan las acciones que deben ejecutarse después de un desastre. El Plan de Gestión Reactiva establece los procedimientos para la preparación, respuesta y rehabilitación ante emergencias, mientras que el Plan de Continuidad Operativa busca garantizar que las entidades mantengan sus funciones críticas durante situaciones de crisis.
El informe señala que el gobierno regional inició en octubre de 2025 el proceso para formular el Plan de Gestión Reactiva mediante la conformación de un equipo técnico, designado a través de resolución ejecutiva regional. No obstante, hasta la fecha el documento aún no ha sido aprobado. Una situación similar ocurre con el Plan de Continuidad Operativa. Aunque en julio de 2024 se conformó un grupo encargado de elaborar este instrumento, el plan todavía no ha sido formulado ni aprobado.
El informe también detectó limitaciones en el funcionamiento del COER debido a la falta de personal mínimo. Según los lineamientos nacionales para los centros de operaciones de emergencia, los módulos de operaciones y comunicaciones deben contar con al menos cuatro personas cada uno. Sin embargo, la comisión de control verificó que ambos módulos solo tienen dos trabajadores. Además, los módulos de logística y prensa no cuentan con personal asignado, lo que reduce la capacidad de coordinación y procesamiento de información durante eventos críticos.
Dichas deficiencias se detectaron en el contexto de las lluvias intensas registradas en la ciudad de Arequipa y el desborde de torrenteras ocurrido los días 19 y 22 de febrero de 2026. La Contraloría concluyó que las tres situaciones advertidas —maquinaria inoperativa, ausencia de planes clave de gestión de desastres y falta de personal en el COER— disminuyeron la capacidad del GRA para responder de forma oportuna ante emergencias.
