Paro de transportistas deja pasajeros varados y genera ataques a unidades
Por: Pablo Rojas. Fotos: Jorge Esquivel / Pablo Rojas.
Cientos de ciudadanos caminaron largas distancias desde el Cono Norte hacia el centro de la ciudad ante la falta de transporte público. Durante la jornada de protesta también se registraron agresiones contra vehículos que intentaron trabajar con normalidad.
CIUDADANOS SE LAS INGENIARON PARA MOVILIZARSE
Cientos de pasajeros quedaron varados en diferentes puntos de Arequipa debido al paro convocado por transportistas del Sistema Integrado de Transporte (SIT), quienes protestan por el incremento del precio del combustible y la negativa de la Municipalidad Provincial de Arequipa de autorizar el alza del pasaje urbano. La medida generó una notable escasez de unidades de transporte público en varios sectores de la ciudad.
Desde las primeras horas del día, usuarios del transporte urbano reportaron largas esperas en los principales paraderos, especialmente en el Cono Norte de la ciudad, donde muchas personas aguardaron por más de dos horas sin encontrar movilidad. Ante la ausencia de buses y combis, numerosos ciudadanos optaron por caminar varios kilómetros para llegar a sus centros de trabajo o estudio.
Uno de los puntos más afectados fue el paradero de Zamácola, donde decenas de pasajeros iniciaron caminatas hacia el centro de Arequipa. La falta de transporte obligó a trabajadores, estudiantes y familias a desplazarse a pie por varias avenidas principales, evidenciando el impacto que la paralización generó en la movilidad urbana.
María Huacho, trabajadora que se trasladaba desde el puente Añashuayco, relató que no encontró ninguna unidad de transporte disponible, por lo que decidió caminar para llegar a tiempo a su empleo. La usuaria señaló que el colectivo en el que intentó viajar fue intervenido por manifestantes, quienes habrían intentado desinflar las llantas del vehículo, obligando a los pasajeros a descender.

Situaciones similares se registraron en distintos puntos de la ciudad. Pedro García, padre de familia que debía trasladar a sus dos hijos al colegio, explicó que ante la falta de buses tuvo que contratar un taxi para llegar al centro de Arequipa. El servicio le costó cerca de 20 soles, monto muy superior al pasaje habitual del transporte urbano.
El ciudadano indicó que salió más temprano de su vivienda debido al anuncio del paro; sin embargo, aun tomando esa precaución, no logró encontrar transporte público disponible. Este escenario, dijo, generó un gasto inesperado que afectó el presupuesto familiar para movilizarse al centro de Arequipa.
Otra alternativa utilizada por algunos usuarios fue recurrir a vehículos particulares o unidades de carga. Silvia Manrique, estudiante de un instituto, contó que optó por subirse a la tolva de un camión que se dirigía hacia el centro de la ciudad, ante la imposibilidad de encontrar transporte formal que le permitiera llegar a su centro de estudios.
De manera similar, otros ciudadanos utilizaron camionetas, autos particulares e incluso vehículos de empresas privadas que momentáneamente trasladaron pasajeros. En varios casos, estos vehículos improvisaron rutas para llevar personas desde el Cono Norte hacia el Cercado de Arequipa.

Durante la jornada también se reportaron actos de violencia contra unidades que decidieron trabajar pese a la paralización. En distritos como Socabaya, Mariano Melgar, Cayma y Cerro Colorado, manifestantes atacaron vehículos de transporte público que no acataron la medida, desinflando llantas y obligando a los pasajeros a descender.
Ante estos incidentes, efectivos de la Policía Nacional del Perú se desplegaron en diversos puntos de la ciudad para resguardar la seguridad de los conductores y usuarios, así como para evitar mayores enfrentamientos. La paralización evidenció el impacto social que puede generar la falta de transporte público en una ciudad donde miles de personas dependen diariamente de este servicio para movilizarse.
