El caldo de Pascua no es cualquier caldo blanco

Es cariño transformado en un concentrado de 7 carnes.

Redacción Diario El Pueblo

Lo que uno hace con sus propias manos siempre tendrá un valor único y especial, porque el tiempo es lo más valioso del ser humano y si este decide invertir parte del suyo en materializar cariño, quien recibe debe sentirse dichoso. Un caldo de Pascua es precisamente eso, cariño transformado, por 4 horas, en un concentrado de 7 carnes. Es un plato de nuestra gastronomía único y especial, por lo que si alguien te ofrece un plato, ahora ya sabes cuánto esfuerzo hay detrás y por ende el cariño que esa persona te tiene.

Desayunar este caldo el Domingo de Resurrección, antes de que el sol salga, es una tradición en Arequipa que no podemos permitir que muera.

Por eso, Marlene Mendoza de la picantería 8 Tinajas en Cayma nos invita hoy a ir al mercado con las “wawas” y a madrugar al día siguiente para preparar este caldo que no es cualquier caldo blanco.

“La tradición es verdad que está muriendo lentamente a causa de que las nuevas generaciones no saben qué es y cómo se prepara el caldo de Pascua. Son ‘kalinchas’ no saben distinguir una buena gallina, un buen lomo… Dicen: ‘Me hago un caldo blanco y se acabó, duermo hasta tarde, o voy y como mi adobo’. Eso no debe ser así. Una vez al año hay que madrugar y enseñar a las ‘wawas’ a cocinar este caldo que no es cualquier caldo blanco”, aseveró.

Lleva 7 carnes: gallina, pollo, res, cordero, chalona, pava y cerdo, aunque doña Marlene afirmó que no hay problema si le quieren agregar más carnes. Todas estas son cocidas junto a garbanzos, arroz, papa, racacha, apio, yuca, cebolla y chuño blanco.

“Entonces, si te sirven un plato de caldo de Pascua antes de que salga el sol en Domingo de Resurrección y te gusta, dirás: ‘Ahora ya entiendo porqué este plato es tradición, porque quien prepara se levanta antes de la 1 de madrugada y está metido en la cocina por 4 horas. No es fácil y por su sabor está hecho con todo el amor del mundo’”, expresó.

Por otro lado, para Mendoza Chambi hay una verdad irrefutable, quien no sabe cocinar no sabe comer, porque el paladar de esa persona es conformista y así ella sola se prohíbe de los sabores de su tierra y en algún momento del mundo.

“‘¿Qué es esto?”, dicen; allí un jalón de orejas. Es cierto que para que sepan comer tienen que saber cocinar, así que manos a la obra y si no tienes quién te enseñe, vení a una picantería, veni pregunta: ¿Señora Marlene cómo ha cocinado usted esto?, yo muy gustosa les voy a enseñar paso a paso”, invitó.

En ese sentido, doña Marlene afirmó que la Sociedad Picantera de Arequipa juega un papel fundamental; las picanteras miembro están en la obligación de enseñar el paso a paso de cualquier plato arequipeño, si así lo pide una persona con ganas de aprender.

“La picantería es 8 Tinajas, porque son 4 hijos varones y 4 hijas mujeres. El día que me toque jaranear arriba, me voy, pero ya he dejado un legado. Ya saben ellos a qué hora se tienen que levantar para hacer el caldo de Pascua. Es muy importante colegas picanteras y también mamitas transmitir las tradiciones para que no mueran. Aca 20 años, alguien no puede creer que un caldo de Pascua es cualquier caldo blanco”, finalizó.

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