León XIV revive tradición del Viernes Santo y reza tendido en el suelo
El papa León XIV presidió el Viernes Santo una de las ceremonias más solemnes del calendario litúrgico al conmemorar la Pasión de Cristo en la Basílica de San Pedro. Se trata del primer oficio de este tipo en su pontificado, marcado por el retorno a una antigua tradición: orar tendido en el suelo.
Vestido con paramentos rojos, que simbolizan el martirio de Jesucristo, el pontífice inició la ceremonia postrándose completamente sobre una alfombra frente al Altar de la Confesión, lugar que, según la tradición cristiana, corresponde a la tumba del apóstol San Pedro. Este gesto de humildad y recogimiento no se realizaba desde hace varios años.
Su predecesor, el papa Francisco, dejó de practicar esta tradición desde 2022 debido a problemas de movilidad, optando por seguir la liturgia de pie o desde su silla de ruedas. La decisión de León XIV de retomar este rito ha sido interpretada como un símbolo de continuidad con las formas más tradicionales de la Iglesia.
El rito del Viernes Santo conmemora el martirio de Jesucristo y se caracteriza por su sobriedad. Es el único día del año en el que no se celebra la consagración eucarística, como señal de duelo, aunque sí se distribuye la comunión entre los fieles.
Durante la ceremonia, se proclamó la Pasión según el Evangelio de San Juan, acompañada por cantos litúrgicos. Posteriormente, el fraile capuchino Roberto Pasolini ofreció la homilía ante miles de fieles, miembros de la Curia Romana y representantes diplomáticos.
Las celebraciones culminarán con el tradicional vía crucis en el Coliseo, el primero del pontificado de León XIV, en una jornada marcada por el recogimiento y la devoción.
