Días feriados dejan 180 toneladas de basura y evidencia retos en limpieza en Arequipa
EN SEMANA SANTA
Las celebraciones por Semana Santa en Arequipa no solo congregaron a miles de fieles en templos y procesiones, sino que también dejaron una preocupante huella ambiental: 180 toneladas de residuos sólidos acumulados en apenas dos días. La cifra, superior en 37 toneladas a la del año anterior, refleja el impacto creciente de estas festividades en el manejo de desechos en la ciudad.
El balance fue reportado por áreas técnicas de la Municipalidad Provincial de Arequipa, tras las labores desplegadas entre Jueves y Viernes Santo. Durante esas jornadas, calles, plazas y espacios públicos se vieron desbordados por la masiva concurrencia de ciudadanos que participaron en actividades tradicionales como la visita a iglesias y las procesiones.
Desde las primeras horas de la mañana, brigadas municipales iniciaron intensos trabajos de limpieza para restablecer el orden en las zonas más concurridas. Las labores comenzaron alrededor de las 5:00 a.m., con cuadrillas que recorrieron distintos puntos del Centro Histórico y sectores aledaños, recogiendo grandes volúmenes de desechos acumulados durante la noche previa.
El operativo incluyó el uso de compactadoras, camiones cisterna y personal de limpieza que realizó el barrido y baldeo de vías emblemáticas, como la Plaza de Armas y calles cercanas, altamente transitadas durante las celebraciones. Estas acciones permitieron evitar una mayor acumulación de residuos, aunque evidenciaron la presión que enfrentan los servicios municipales en fechas de alta concurrencia.
Las zonas con mayor generación de basura fueron plazas y parques del Cercado, como España, 15 de Agosto, San Camilo y Duhamel, donde se concentraron numerosos fieles. Solo en áreas verdes, el personal municipal reportó la recolección de aproximadamente dos toneladas de residuos, principalmente botellas, latas y otros desechos dejados por los asistentes.
El incremento en la cantidad de basura también estuvo asociado a la tradicional visita nocturna a templos durante el Jueves Santo, considerada una de las actividades con mayor participación ciudadana. Esta concentración masiva generó un volumen considerable de residuos en pocas horas, obligando a reforzar el despliegue de limpieza.
Para hacer frente a la situación, la comuna ajustó sus horarios de trabajo e incrementó el número de trabajadores asignados, especialmente en parques y zonas críticas. Asimismo, se realizaron acciones preventivas como la reubicación de macetones en rutas procesionales y el mantenimiento de áreas verdes cercanas a iglesias.
Pese a estos esfuerzos, las autoridades advirtieron que el problema persiste debido a la falta de conciencia ciudadana respecto al manejo de residuos. En ese sentido, exhortaron a la población a evitar arrojar basura en la vía pública, especialmente durante eventos multitudinarios.

La municipalidad anunció que continuará con operativos de limpieza en los días posteriores a las festividades, con el objetivo de recuperar las condiciones de salubridad en la ciudad. Sin embargo, el balance de este año deja en evidencia un desafío pendiente: compatibilizar las tradiciones religiosas con prácticas responsables que reduzcan el impacto ambiental en Arequipa.
