Juez autoriza transfusión de sangre para salvar la vida de recién nacido
MENOR PERMANECE EN LA UCI
En una decisión urgente orientada a proteger el derecho a la vida, el juez del Primer Juzgado de Familia del Módulo Básico de Justicia de Paucarpata, Nolam Talavera Zapana, autorizó la realización inmediata de una transfusión sanguínea a un recién nacido de apenas 10 días de vida, internado en estado crítico en el Hospital Honorio Delgado Espinoza.
El menor, identificado con las iniciales D.N.CH.Q., permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales con un diagnóstico grave que incluye peritonitis por perforación intestinal, absceso intraabdominal, shock séptico y anemia severa. Debido a estas complicaciones, requería con urgencia la transfusión de sangre, plaquetas y un paquete globular para preservar su vida.
La intervención judicial se produjo luego de que los padres del neonato se opusieran al procedimiento médico por motivos religiosos, situación que colocaba al menor en inminente riesgo. Ante ello, el caso fue puesto en conocimiento del Ministerio Público del Perú, que solicitó la autorización correspondiente para garantizar la atención médica.
En su resolución, el magistrado precisó que si bien la libertad religiosa constituye un derecho fundamental, este no es absoluto y encuentra límites cuando entra en conflicto con otros derechos esenciales, como la vida y la salud. En particular, subrayó la necesidad de salvaguardar el interés superior del niño, principio que prevalece en situaciones de vulnerabilidad.
Asimismo, enfatizó que los padres tienen el derecho de orientar la formación de sus hijos conforme a sus creencias, pero no pueden imponerlas cuando estas comprometen la integridad y la vida del menor, más aún tratándose de un recién nacido que no puede expresar su voluntad.
El juez determinó que la negativa de los progenitores implicaba la interrupción de un tratamiento indispensable, por lo que correspondía autorizar la intervención médica de forma inmediata. La decisión fue comunicada personalmente por el magistrado, quien se trasladó durante la madrugada para notificar tanto al personal médico como a los padres del menor.
Durante la diligencia, también se advirtió a los progenitores sobre las consecuencias legales de incumplir una orden judicial, en un contexto donde cada minuto resultaba crucial para la supervivencia del neonato.
El trámite fue realizado con carácter de urgencia y contó con el apoyo del equipo del juzgado, priorizando la protección del menor. Este caso pone en evidencia la prevalencia del derecho a la vida frente a cualquier otra consideración cuando se trata de salvaguardar la salud de niños en situación crítica.
