Sombras de la memoria” propone un viaje emocional desde la experiencia personal
La exposición muestra emociones como el miedo, la ansiedad postraumática y la memoria
Por : Daniela Nickole Santander
El arte como forma de enfrentar lo vivido. Esa es la premisa de la exposición “Sombras de la memoria: archivo emocional en la carne del recuerdo”, del artista Leonardo Zapana Rojas, quien presenta una propuesta que invita al público a atravesar emociones intensas a través de un recorrido visual marcado por lo simbólico y lo surreal.
La muestra nace desde una experiencia personal. El artista relata que parte de su obra está inspirada en una etapa de su infancia, marcada por la ansiedad postraumática. “Sentimientos como la desesperación, el pánico y la tristeza eran comunes. Decidí tomar esas experiencias y traducirlas mediante seres oníricos, en ambientes desolados”, explica, señalando que estas figuras funcionan como una representación de su mundo interno.

La exposición está planteada como un recorrido secuencial que conecta mente, cuerpo y emociones. Más que una colección de obras aisladas, se trata de una narrativa visual. “De alguna manera fue revivir esos momentos, esos sentimientos e impulsos para poder expresar esa etapa. En el recorrido se ve comprimida toda esa parte de mi vida”, sostiene.
En lo visual, Zapana apuesta por un lenguaje marcado por lo inquietante. Sus obras están pobladas por criaturas oníricas, cercanas a lo perturbador, influenciadas por artistas como Zdzisław Beksiński, H. R. Giger y Alfred Kubin. A esto se suma la influencia de la música, que, según señala, le permite conectar emocionalmente con escenas que luego traslada al lienzo.
El cuerpo humano también cumple un rol central dentro de la propuesta. No solo como elemento físico, sino como símbolo de lo vulnerable. “El cuerpo es esencial para tener esa relación con lo terrenal, lo emocional y lo frágil. Mis criaturas, al interactuar con la figura humana, refuerzan esa sensibilidad”, explica. En algunos casos, estas figuras funcionan como acompañantes; en otros, como elementos de tensión o confrontación.

La propuesta no busca ser cómoda. Por el contrario, apunta a generar una reacción inmediata en el espectador. “La primera impresión es impactar, ser chocante y hasta brusco”, afirma el artista. Sin embargo, señala que, más allá de esa primera capa, existe una historia que invita a ser descubierta. “Si el espectador supera esa impresión, podrá ver que hay una parte de una vida que puede sentir en unos minutos. Las experiencias nos forman, sean malas o buenas”.
La presentación de la muestra es en la Casa Museo, ubicada en San Lázaro 120, en Arequipa. El ingreso será libre y el público podrá visitar la exposición del 2 al 30 de abril, en un espacio que propone no solo observar arte, sino también confrontar emociones y reflexionar desde lo personal.
