SOCIEDAD DE IMITACIÓN. Los sueldos no incrementan, pero la gente quiere gastar más
El valor de las personas no se mide en cuánto pueden gastar.
Redacción Diario El Pueblo
Hace un par de años las sorpresas en los cumpleaños infantiles eran de cartón, ahora son de plástico; hace un par de años no se contrataba a creadores de contenido para los quinceañeros… Estas nuevas modas implica gastos mayores en una realidad donde los productos de pan llevar y los servicios básicos han subido de precio, mientras que los sueldos permanecen prácticamente estancados. Entonces, ¿por qué si la vida hoy es más cara, gastamos más en cosas que no necesitamos?
El economista Glenn Arce y el sociólogo Francisco Huanca coinciden en que vivimos en una sociedad de imitación.
“Vivimos en una sociedad de constante imitación. Si mi amiguita hace una fiesta con ciertos detalles, yo cuando haga la mía tengo que igualarla o superarla”, indicó Arce Larrea. Asimismo, según él, las condiciones económicas actuales facilitan eso. La gente vive en base a créditos. “Con las tarjetas de este tipo aparentemente tenemos más ingresos y entramos en el círculo de ‘ya lo pago después’, pero sin darnos cuenta las cuotas son cada vez más difíciles de pagar”.
Otras fuentes de ingreso y para eso, el camino más fácil y dañino para nuestro desarrollo colectivo es la informalidad. “Allí entran a tallar los negocios informales y el individualismo”. Además, hoy en día es más complicado encontrar una madre de familia que no trabaje.
Por su parte, Huanca Ramos señaló: “Vivimos en una sociedad donde demostrar que puedes gastar te da estatus. No las pasamos imitando y el mercado se presta a eso; al consumismo”.
En ese sentido, aseveró que es fundamental concientizar desde los hogares que el valor de una persona no se mide por cuánto puede gastar.
“Hay que concientizar a las personas que su valor no se mide por cuánto pueden gastar. Vivimos en una sociedad de solo querer mostrar; irrazonable. Tenemos que madurar como personas para tener una sociedad más sostenible”, finalizó el sociólogo.
