Protegen 2 sitios arqueológicos prehispánicos en La Libertad e Ica
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El Ministerio de Cultura (Mincul) dispuso otorgar protección provisional por un periodo de dos años a dos importantes sitios arqueológicos prehispánicos ubicados en las regiones de La Libertad e Ica, debido a los daños y riesgos que enfrentan tanto por la acción humana como por factores naturales. Esta medida busca salvaguardar el patrimonio cultural ante intervenciones que comprometen su integridad y conservación.
La decisión fue oficializada mediante resoluciones de la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble, publicadas en el Diario Oficial El Peruano. Una de ellas corresponde al sitio arqueológico Huaca La Tendida 3 – Kuchi Gordo – Pampa San Pedro, ubicado en los distritos de Cayaltí y Nueva Arica, en la provincia de Chiclayo. En este lugar se han detectado diversas afectaciones, como la instalación de un cerco de aproximadamente 944 metros construido con muros de concreto, alambre de púas y carrizos. Esta intervención ha ocasionado la fragmentación de piezas de cerámica, evidenciando un impacto negativo directo sobre los vestigios arqueológicos.
Asimismo, se identificó la instalación de un sistema de riego tecnificado, con mangueras extendidas en el área, lo que refuerza la necesidad de restringir actividades no autorizadas. Frente a ello, el Mincul ha dispuesto notificar a las autoridades locales, incluyendo municipalidades y gobernadores distritales, para evitar la emisión de permisos que contravengan las medidas de protección.
Por otro lado, también se otorgó protección provisional al sector B del sitio arqueológico Surcuña, situado en el distrito de El Ingenio, provincia de Nasca, en la región Ica. Este espacio enfrenta amenazas vinculadas a la expansión de actividades agrícolas y mineras. Además, factores climáticos como altas temperaturas y eventos naturales como huaycos han provocado el deterioro y colapso de estructuras existentes.
En este caso, se ha ordenado la paralización inmediata de actividades agrícolas en la zona, así como el retiro de infraestructuras temporales, maquinaria, herramientas y otros elementos instalados, incluidos tanques de agua y mangueras ubicados en áreas cercanas.
Estas acciones reflejan el compromiso del Estado peruano por preservar su patrimonio cultural, promoviendo la protección de sitios arqueológicos que forman parte fundamental de la historia y la identidad nacional.
