Mano dura contra la corrupción e impulso para mejorar infraestructura regional

En la recta final hacia las Elecciones Generales 2026, el candidato con el No.1 para el Senado por Renovación Popular, Ricardo Ramírez del Villar, plantea una agenda que combina reformas institucionales drásticas, impulso a la infraestructura regional y medidas orientadas a la juventud y la seguridad alimentaria. Su propuesta parte de un diagnóstico claro: sin gobernabilidad, el país seguirá atrapado en un ciclo de inestabilidad política y económica.

Uno de los ejes centrales de su planteamiento es el llamado al denominado “voto en línea”. Según explica, en un escenario de retorno a la bicameralidad, resulta clave que el presidente electo cuente con mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. De lo contrario —advierte— se repetiría el escenario de confrontación entre poderes que ha marcado la última década. “Sin una mayoría clara, la inestabilidad continuará”, sostiene.

En ese marco, define al Senado como una cámara revisora con funciones determinantes. Será el espacio encargado de evaluar, modificar o archivar las leyes aprobadas por los diputados, además de compartir la responsabilidad en la Comisión de Presupuesto, considerada clave para viabilizar proyectos del Ejecutivo. Para Ramírez del Villar, el correcto funcionamiento de esta estructura será decisivo para garantizar la ejecución de obras en regiones como Arequipa.

Precisamente, el desarrollo regional ocupa un lugar prioritario en su agenda. El candidato propone destrabar proyectos emblemáticos como Majes-Siguas II, así como impulsar un conjunto de iniciativas de infraestructura que, según afirma, permitirían cerrar brechas históricas. Entre ellas figuran la implementación de un sistema de teleféricos, el desarrollo de un tren de doble vía, un sistema subterráneo para el Cono Norte y la construcción de autopistas de integración entre la costa y la sierra.

Asimismo, plantea la consolidación de Arequipa como un eje logístico del sur del continente, a través del desarrollo del puerto de Corío y su articulación con corredores hacia Bolivia y Brasil. En esa línea, menciona también el proyecto ferroviario Lurín-Tacna como una oportunidad para dinamizar el comercio y fortalecer la conectividad regional.

Ramírez del Villar no oculta su crítica a las gestiones anteriores. Señala que mientras en Lima se ejecutan grandes obras en plazos relativamente cortos, en Arequipa proyectos de menor escala permanecen paralizados por años. Para él, esta brecha refleja una falta de capacidad de gestión y de voluntad política.

Otro de los pilares de su propuesta es la lucha contra la corrupción, para lo cual plantea la creación de la denominada Autoridad Autónoma Anticorrupción, conocida como “Triple A”. Este organismo tendría rango constitucional y amplias facultades para investigar a funcionarios de todos los niveles, incluido el presidente de la República.

La propuesta contempla la selección de funcionarios bajo estrictos criterios meritocráticos, evaluaciones permanentes y remuneraciones elevadas para reducir riesgos de corrupción. Además, plantea procesos judiciales acelerados, con plazos máximos de 30 días para emitir sentencias, y sanciones severas que podrían incluir cadena perpetua para altos funcionarios corruptos.

En el ámbito social, el candidato presenta el programa “Apuesta Joven”, orientado a fomentar el emprendimiento. Este contempla la creación de un fondo de mil millones de soles, canalizado a través de COFIDE, para otorgar créditos blandos a jóvenes emprendedores. Una de las particularidades de esta iniciativa es que no exigirá garantías tradicionales, sino que valorará el conocimiento del oficio y la experiencia práctica.

El programa también incluye un sistema de mentoría, en el que estudiantes universitarios de últimos ciclos acompañarían a los emprendedores como parte de su formación académica. Según Ramírez del Villar, esta propuesta busca no solo generar empleo, sino también fortalecer el tejido productivo local.

En paralelo, plantea medidas para combatir la anemia y la desnutrición infantil mediante el fortalecimiento de las ollas comunes y la articulación con pequeños agricultores. Su propuesta apunta a que el Estado compre directamente a los productores, eliminando intermediarios y asegurando alimentos de calidad para los programas sociales. La meta, afirma, es garantizar tres comidas diarias para niños y adolescentes.

En cuanto a su perfil, el candidato resalta su experiencia como docente universitario durante más de dos décadas, así como su vínculo con Arequipa y su conocimiento del sistema previsional. Asegura que, de ser elegido, mantendrá una oficina permanente en la región para atender directamente a la población y supervisar el cumplimiento de sus compromisos.

Ramírez del Villar sostiene que el país requiere medidas firmes frente a problemas estructurales. “A grandes males, grandes remedios”, afirma, al tiempo que solicita el respaldo ciudadano en las urnas.

Con un discurso que combina propuestas técnicas y planteamientos de corte drástico, el candidato de Renovación Popular busca posicionarse como una alternativa en un escenario electoral marcado por la fragmentación política y la demanda de cambios concretos.

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