Nuestra prioriada será reformar educación, salud y seguridad desde el congreso
ELECCIONES 2026
A pocos días de las Elecciones Generales 2026, Amalia Palomino, candidata a la Cámara de Diputados por Juntos por el Perú, con el No.1, expone una agenda centrada en reformas estructurales en educación, salud y seguridad ciudadana, respaldada en más de tres décadas de experiencia como docente y dirigente magisterial. Su candidatura, según explica, surge de la necesidad de trasladar al ámbito legislativo las demandas que ha recogido durante años en contacto directo con la población.
Palomino sostiene que su decisión de postular no fue improvisada, sino producto de un proceso marcado por su trayectoria en el magisterio y su participación en espacios de liderazgo. La invitación para asumir este reto político provino del expresidente Pedro Castillo, quien la convocó tras reconocer su rol durante la huelga magisterial de 2017. Este llamado, afirma, llegó en un momento personal complejo, pero fue determinante para asumir el desafío de representar a la ciudadanía desde el Congreso.
Desde entonces, la candidata inició un recorrido por distintas zonas de Arequipa, como La Joya, El Pedregal y áreas de actividad minera como Secocha, donde recogió testimonios de agricultores y trabajadoras expuestas a condiciones precarias. Esta experiencia, asegura, reafirmó su convicción de que la labor legislativa debe partir del conocimiento directo de la realidad social y no limitarse a propuestas alejadas del contexto cotidiano.
Uno de los pilares de su propuesta es la transformación del sistema educativo. Palomino cuestiona el enfoque de la Constitución de 1993, que define la educación como un servicio, y plantea elevarla a la categoría de derecho fundamental. Según argumenta, este cambio permitiría obligar al Estado a garantizar su calidad de manera sostenida, evitando reformas parciales que se modifican con cada gobierno.
En esa línea, también pone énfasis en la situación del magisterio. Si bien reconoce que la Ley de Reforma Magisterial establece criterios meritocráticos, advierte que su aplicación es incompleta. Señala que miles de docentes que aprueban evaluaciones para nombramiento o ascenso no acceden a plazas por falta de presupuesto. Frente a ello, propone una iniciativa legislativa que obligue al Estado a generar las vacantes necesarias para formalizar a estos profesionales.
Palomino añade que no se puede responsabilizar exclusivamente a los docentes por las deficiencias del sistema educativo, cuando persisten brechas en infraestructura, capacitación y recursos. En el plano disciplinario, adopta una postura firme frente a casos de violencia o abuso en el ámbito escolar, señalando que estos deben sancionarse con la separación inmediata del docente involucrado, sin excepciones.
En el sector Salud, la candidata advierte una situación crítica en Arequipa, reflejada en la paralización de importantes proyectos hospitalarios. Menciona como ejemplos los hospitales Goyeneche y el Hospital General, cuyos procesos han quedado entrampados durante años. Su propuesta se centra en una labor activa de fiscalización desde el Congreso para destrabar estas obras y garantizar su culminación.
Asimismo, cuestiona la distribución del presupuesto en el sector, señalando que el actual nivel de inversión es insuficiente para cubrir las necesidades de la población. Critica, además, que se priorice la contratación de personal administrativo por encima de médicos y enfermeras, lo que —a su juicio— limita la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
En materia de seguridad ciudadana, Palomino propone una modificación en la normativa del canon minero para permitir que estos recursos puedan ser destinados directamente a fortalecer acciones de seguridad. Argumenta que, en la actualidad, las juntas vecinales carecen de financiamiento pese a su rol clave en la prevención del delito.
La candidata también plantea reforzar la fiscalización del gasto público, advirtiendo que altos niveles de ejecución presupuestal no siempre se traducen en mejoras concretas para la ciudadanía. En ese sentido, considera necesario revisar los mecanismos de control para asegurar que los recursos realmente atiendan las demandas sociales.
Otro de los puntos de su agenda es la descentralización de programas sociales, especialmente aquellos orientados a la alimentación infantil. Propone que iniciativas como Wasinicuna, antes conocido como Qali Warma, sean gestionadas por los gobiernos regionales. Según explica, la centralización ha generado ineficiencias y problemas en la calidad de los alimentos entregados, por lo que una administración más cercana permitiría un mejor control.
En el plano político, Palomino enfatiza la importancia de construir consensos en el Congreso. Señala que, más allá de las diferencias ideológicas, los representantes de Arequipa deben trabajar de manera articulada para impulsar proyectos clave para la región. Entre ellos, menciona iniciativas de gran impacto económico que requieren coordinación entre distintas bancadas.
Si bien reconoce que existen tensiones entre fuerzas políticas, sostiene que el interés regional debe prevalecer sobre las agendas partidarias. En ese sentido, plantea replicar en la política el trabajo colaborativo que ha promovido durante años en el ámbito educativo.
Finalmente, Palomino reafirma que su candidatura se sustenta en la experiencia directa con las problemáticas sociales y en la convicción de que el cambio requiere normas claras y aplicables. Desde su perspectiva, el Congreso debe recuperar su rol de representación efectiva, traduciendo las demandas ciudadanas en leyes que generen resultados concretos.
Con un discurso enfocado en la reforma estructural y la fiscalización, la candidata busca posicionarse como una alternativa que prioriza la educación, la salud y la seguridad, en un contexto electoral donde estas demandas se mantienen entre las principales preocupaciones de la población.
