Camaná y Caravelí marcan el pulso electoral de Arequipa.
Las dos primeras provincias arequipeñas en superar el 95% del conteo oficial muestran un mapa dividido: Caravelí registra un empate técnico entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, mientras Camaná otorga una ventaja corta al candidato de Juntos por el Perú. A nivel regional, sin embargo, Jorge Nieto conserva el primer lugar en el avance parcial.
VOTO FRAGMENTADO
Camaná y Caravelí se convirtieron en las primeras provincias de Arequipa en rebasar la barrera del 95% de actas en las Elecciones Generales 2026, y sus resultados preliminares ya dibujan un dato político central: el sur costero de la región no votó en bloque. Mientras Caravelí quedó atrapada en una competencia voto a voto, Camaná mostró una preferencia algo más definida por Roberto Sánchez.
En Caravelí, la ONPE reportó 98% de actas de un total de 116. Allí, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, alcanzó 4 196 votos, equivalentes al 22%, y superó por apenas 12 votos a Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, que también llegó al 22% con 4 184 votos.
La estrechez del resultado en esa provincia confirma un escenario de alta competitividad. Detrás del primer duelo aparecieron Ricardo Belmont, del Partido Cívico Obras, con 2 463 votos y 13%; Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, con 1 257 votos y 6%; y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, con 1 180 votos, también con 6%.
En Camaná, en cambio, el panorama fue distinto. Con 96% de actas procesadas, Roberto Sánchez tomó la delantera con 5 278 votos, equivalentes al 16% de los votos válidos; Keiko Fujimori quedó segunda con 4 559 votos y 13%, en una provincia donde la dispersión del voto fue más marcada.
El resto de la tabla en Camaná terminó de confirmar esa fragmentación. Carlos Álvarez sumó 3 789 votos y 11%; Ricardo Belmont obtuvo 3 707 y el mismo 11%; Jorge Nieto llegó a 3 128 votos, con 9%; y Rafael López Aliaga registró 2 978, también con 9%. Es decir, seis candidaturas se mantuvieron relativamente cerca en una sola jurisdicción.
En las demás provincias arequipeñas, el avance parcial del escrutinio también confirmó un voto fragmentado y sin un liderazgo uniforme en toda la región. La provincia de Arequipa mantenía a Jorge Nieto como principal referente; Caylloma, Condesuyos y La Unión mostraban una preferencia mayor por Roberto Sánchez; Castilla perfilaba una ventaja para Keiko Fujimori; e Islay aparecía como una de las jurisdicciones más disputadas, con Ricardo Belmont entre los candidatos mejor posicionados en los cortes parciales difundidos a partir del tablero oficial de la ONPE.
La jornada regional cerró, además, con el 100% de mesas instaladas. Según informó Brenda López, gestora de la ONPE, las 4 215 mesas quedaron operativas a las 9:40 a. m., sin incidentes graves, aunque con retrasos menores por tardanza de algunos miembros de mesa. Ese dato fue clave para que el avance del escrutinio en Arequipa se consolidara con mayor rapidez que en otras zonas del país.
En el balance regional más amplio, el comportamiento de Camaná y Caravelí no replica exactamente la tendencia general de Arequipa. Con 3 952 actas procesadas y 93.760% de avance en el voto regional, Jorge Nieto encabezaba la preferencia con 18.635%; detrás aparecían Rafael López Aliaga con 11.224%, Ricardo Belmont con 10.167% y Roberto Sánchez con 10.079%, según el avance oficial de la ONPE difundido el martes.
Ese contraste adquiere relevancia nacional porque el conteo presidencial sigue abierto. Los últimos resultados de la ONPE, señalan que Keiko Fujimori lideraba el resultado nacional con 16.9% al 74% del conteo, mientras el segundo lugar seguía en disputa y la segunda vuelta del 7 de junio se perfilaba como inevitable. En ese contexto, cada provincia con alta carga de actas ya procesadas empieza a pesar más en la lectura política del país.
La actualización del mapa electoral arequipeño deja, por ahora, una conclusión clara: no hay un voto homogéneo en la región. Caravelí exhibe una pugna casi milimétrica entre dos candidaturas, Camaná favorece con cautela a Sánchez y el conjunto regional mantiene a Jorge Nieto al frente; con actas aún por cerrar, la tendencia puede moverse, pero el mensaje de fondo ya está dado: Arequipa votó fragmentada y su costa sur se volvió uno de los primeros termómetros del desenlace nacional.
