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Armas robadas a policías iban
para traficantes de terrenos

El fusil AKM y las dos pistolas robadas a dos suboficiales en el distrito de Jacobo Hunter habrían tenido como destino una organización dedicada al tráfico de terrenos en el Cono Norte de Arequipa, según la principal hipótesis que maneja la Policía Nacional.
El jefe de la DIVINCRI, coronel PNP Percy Torres, informó que no se descartaba la participación de efectivos policiales en el caso, aunque precisó que la investigación aún se encontraba en desarrollo. Sostuvo que, si se hallaban indicios contra policías, también serían investigados y detenidos conforme a ley.
El asalto ocurrió la madrugada del 1 de julio en la calle Tiabaya, en la Urb. Santa Mónica, cuando dos suboficiales de la comisaría Andrés Avelino Cáceres fueron reducidos dentro de un patrullero. Los delincuentes les arrebataron un fusil AKM, dos cacerinas abastecidas y dos pistolas de reglamento.
Según la investigación preliminar, en el robo habrían participado al menos cinco personas, no solo quienes ejecutaron materialmente el ataque. La Policía sostiene que existieron actos preparatorios, seguimiento al patrullero y planificación previa para ubicar a la unidad en una zona oscura.
Torres indicó que los implicados habrían ofrecido las armas a una banda criminal dedicada al tráfico de terrenos. El valor del armamento sustraído habría sido calculado entre S/ 60 mil y S/ 70 mil, monto que los delincuentes esperaban obtener por la entrega del fusil y las pistolas.
La Policía también investiga si los delincuentes modificaron las características del vehículo usado en el asalto y si elaboraron un recorrido previo dentro de la jurisdicción de la comisaría Andrés Avelino Cáceres. El auto rojo que fue utilizado en el robo, no habría llegado hasta la escena, sino que se habría detenido dos cuadras antes para que los atacantes avanzaran a pie.
Hasta el momento, dos personas permanecen detenidas por posesión de sustancias ilícitas, aunque su situación legal podría cambiar en las próximas horas por el presunto delito de robo agravado. Uno de los intervenidos habría admitido que condujo el vehículo y trasladó a dos participantes del asalto a cambio de dinero.
Las armas todavía no fueron recuperadas. Según la versión policial, después del robo habrían sido dejadas en una avenida principal y luego retiradas por uno de los participantes del hecho, por lo que no se descarta que aún permanezcan en la zona de Hunter o en manos de intermediarios.
Los dos suboficiales agraviados se encuentran sometidos a una investigación administrativa disciplinaria. La Policía evalúa si hubo incumplimiento de protocolos, debido a que el patrullero habría realizado un estacionamiento táctico no autorizado en una zona oscura, situación que será revisada por Inspectoría.
El caso dejó de ser solo un asalto contra policías y pasó a convertirse en una investigación sobre tráfico de armas, posibles redes de información y bandas dedicadas al tráfico de terrenos. La prioridad operativa será recuperar el armamento antes de que sea usado para invasiones, amenazas o nuevos hechos de violencia en Arequipa.
