Mypes alertan despidos por incremento salarial a S/1 300
Empresarios de Arequipa advirtieron que elevar el sueldo mínimo a S/1 300, sin medidas productivas permanentes, podría provocar reducción de personal, mayor informalidad y paralización de pequeños negocios.
El incremento de la remuneración mínima vital de S/1 130 a S/1 300 podría provocar despidos, contratación informal y paralización de actividades productivas entre las micro y pequeñas empresas de Arequipa. Representantes del sector cuestionaron que el Gobierno anunciara la medida sin precisar su fecha de aplicación, sustento técnico ni mecanismos permanentes de compensación.
La presidenta Keiko Fujimori anunció el reajuste durante su primer mensaje a la Nación del 28 de julio. La remuneración mínima aumentará S/170, equivalente a cerca del 15 %, mientras las mypes recibirán un bono compensatorio por única vez cuyo monto, cobertura, financiamiento y condiciones de acceso todavía no fueron explicados.
Graciela Nayhua, representante de la Cámara de Comercio Mype de Arequipa, advirtió que un subsidio temporal no resolverá el incremento permanente de los costos laborales. Sostuvo que, sin mayores ventas y productividad, numerosos empleadores podrían verse obligados a reducir personal, suspender contrataciones o trasladar parte de sus actividades a la informalidad.
La mayor presión recaería sobre los negocios de comercio y servicios, donde se concentra la contratación con remuneraciones cercanas al mínimo. Las empresas industriales que requieren trabajadores calificados suelen pagar salarios superiores; sin embargo, también enfrentan el encarecimiento de insumos, energía, transporte y materias primas.
El impacto tampoco se limitará a los S/170 adicionales del salario mensual. El reajuste elevará los aportes y beneficios calculados sobre la remuneración, como EsSalud, gratificaciones, compensación por tiempo de servicios y asignación familiar, según el régimen laboral correspondiente, ampliando el costo real por cada trabajador formal.
Nayhua sostuvo que una mejora salarial solo será sostenible si el Estado impulsa simultáneamente la productividad, reduce costos, facilita financiamiento y genera mercados para la producción regional. Sin estas condiciones, afirmó, el incremento puede terminar debilitando a las empresas que sostienen el empleo que la medida busca proteger.
La alcaldesa de Yura y empresaria, Mirtha Ruelas Casillas, reconoció la necesidad de mejorar los ingresos de los trabajadores, pero alertó que las pequeñas empresas no pueden asumir solas la decisión. Planteó bonos productivos y apoyo financiero para impedir que el incremento derive en pérdida de puestos laborales.
El anuncio también evidenció una contradicción política. Durante la campaña, Fujimori calificó de populista la propuesta de Roberto Sánchez de elevar el sueldo mínimo a S/1500 y afirmó que cualquier reajuste debía sustentarse en el crecimiento económico y la productividad. Dos meses después anunció un incremento sin presentar públicamente los criterios utilizados para determinarlo.
La dimensión del riesgo exige una respuesta más amplia que un bono excepcional. Arequipa registraba 136 mil 988 mypes formales al cierre de 2024, la segunda mayor concentración del país después de Lima. Estos negocios operan con capital limitado y tienen menor capacidad que las grandes empresas para absorber incrementos imprevistos en sus costos.
Una remuneración mayor puede mejorar la capacidad adquisitiva de los trabajadores, pero una aplicación sin respaldo productivo amenaza con reducir el empleo formal y ampliar la economía clandestina. Antes de ejecutar el reajuste, el Gobierno deberá demostrar cómo evitará que la promesa salarial termine convertida en despidos, cierre de negocios y retroceso productivo.
