IGP: Construcciones vulnerables y expansión urbana agravan riesgo sísmico en Arequipa
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) descartó una actividad sísmica anómala tras el terremoto registrado en Colombia. Sin embargo, advirtió que nuestro país –incluyendo a Arequipa– mantiene un riesgo elevado debido a la vulnerabilidad de las construcciones y el crecimiento urbano en zonas expuestas. Estas condiciones podrían agravar las consecuencias de un eventual movimiento telúrico, por lo que la preparación y la reducción del riesgo resultan fundamentales.
El presidente ejecutivo del IGP, Hernando Tavera Huarache, señaló que la actividad sísmica en el país se mantiene dentro de los parámetros normales tras el terremoto registrado en Colombia. Aunque la ciencia no puede predecir cuándo ocurrirá un sismo, remarcó que el reciente evento debe servir para reforzar la preparación y reducir las condiciones de vulnerabilidad.
“La actividad sísmica en el país está hoy dentro de los parámetros normales, pero somos un país sísmico y los sismos pueden ocurrir en cualquier momento”, afirmó.
La actividad sísmica que caracteriza a la costa occidental de Sudamérica tiene su origen principalmente en el contacto y la colisión de la placa de Nazca con la placa Sudamericana. Esta dinámica tectónica está presente frente a Colombia, Ecuador, Perú y Chile, mientras que en Venezuela la actividad sísmica está vinculada con la interacción de la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En ese contexto, el especialista recordó que Perú forma parte de una región con permanente actividad sísmica, por lo que está en riesgo.
En esa línea, una de las principales lecciones de los terremotos registrados en los países vecinos es que las afectaciones ocurren cuando las viviendas colapsan. Por ello, el especialista consideró necesario que la población evalúe las condiciones de sus viviendas y no espere únicamente acciones de las autoridades. En el caso de Arequipa, planteó considerar las características del suelo, la antigüedad de las viviendas, la autoconstrucción y la ubicación de edificaciones en zonas expuestas. “Con esa información obtendremos la respuesta a la pregunta de si estamos preparados o no”, afirmó.
El riesgo también está asociado a la expansión de la ciudad y el cumplimiento de las normas de construcción. Tavera Huarache señaló que existen disposiciones sobre la calidad y el tipo de edificaciones. Motivo por el cual advirtió que su incumplimiento termina generando ciudades asentadas en zonas altamente vulnerables a sismos. «Muchas veces no prestamos atención a los documentos oficiales y simplemente construimos con libertad, sin advertir que al final somos nosotros mismos quienes estamos construyendo ciudades en alto riesgo», sostuvo
Frente a este escenario, el presidente del IGP pidió a la población participar en el II Simulacro Nacional Multipeligro ante Sismos y Riesgos Asociados programado para el viernes 14 de agosto. Recomendó a la población poner en práctica cómo responder antes, durante y después de un evento sísmico. La preparación, señaló, también debe trasladarse al ámbito familiar y permitir que cada hogar identifique qué acciones debe adoptar ante una eventual emergencia sísmica o de otra índole.
