PNP de Ocoña organiza olla común para más de 4 mil personas varadas por derrumbes
Más de 4 mil personas permanecen varadas en el sector de Ocoña, en la provincia de Camaná, debido a los derrumbes y la caída de rocas que mantienen bloqueada la carretera. Ante la emergencia, efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) de la Comisaría de Ocoña organizaron una olla común para atender a los pasajeros afectados.
EN SECTOR DE ATICO
Los agentes policiales prepararon y distribuyeron desayunos entre cientos de viajeros que permanecen en la zona mientras esperan la rehabilitación de la vía. La situación ha generado largas horas de espera para conductores y pasajeros, quienes permanecen a la expectativa de que se reanude el tránsito.
De acuerdo con estimaciones difundidas en la zona, alrededor de 700 buses estarían impedidos de continuar su recorrido como consecuencia de los deslizamientos registrados en la carretera. La interrupción afecta tanto a vehículos de transporte interprovincial como a unidades particulares y de carga que se desplazaban por esta importante ruta del sur del país.
La emergencia ha obligado a numerosas familias, adultos mayores, niños y otros pasajeros a permanecer durante varias horas en la carretera, expuestos a las condiciones propias de la zona y sin certeza sobre el momento en que podrán continuar su viaje.
Frente a este escenario, los efectivos de la Comisaría PNP Ocoña no solo participan en las labores de seguridad y control del tránsito, sino que también decidieron brindar asistencia directa a quienes se encuentran afectados por el bloqueo de la vía.
La preparación de la olla común permitió entregar alimentos a pasajeros que enfrentan cansancio, preocupación y dificultades para acceder a servicios básicos mientras esperan una respuesta que permita restablecer la circulación vehicular.
Los viajeros recibieron con agradecimiento el apoyo brindado por los policías, quienes distribuyeron los desayunos entre las personas que permanecen apostadas en diferentes puntos de la carretera. Para muchos de los afectados, esta ayuda representa un alivio en medio de una situación que se prolonga por varias horas.
El bloqueo de la vía vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de las carreteras del sur frente a la ocurrencia de derrumbes y caída de rocas, especialmente en zonas donde la geografía dificulta una rápida intervención para recuperar el tránsito.
Mientras continúan las acciones destinadas a despejar la carretera, los pasajeros esperan que la maquinaria pueda retirar el material acumulado y garantizar condiciones seguras para la circulación.
La intervención de los agentes policiales en Ocoña muestra además la importancia de la atención humanitaria durante este tipo de emergencias. Más allá de controlar el tránsito y resguardar la seguridad, los efectivos optaron por apoyar directamente a los viajeros con alimentos y acompañamiento durante las horas de incertidumbre.
Los afectados permanecen a la espera de la rehabilitación de la carretera para retomar sus viajes y abandonar el punto donde quedaron atrapados por los derrumbes.
