HOMENAJE AL POETA DE GRANADA
Por Julio Lopera Quintanilla
Federico García Lorca, el vate de Granada, es un aedo sin par, que creó una obra poética plena de simbolismo y de imágenes acústicas que no tiene parangón en la historia de las letras universales. Es, además, prosista, dramaturgo, dibujante, pintor y compositor. Fue, también, notable conferencista y actor. Representante de la Generación de 1927, es una de las mayores figuras del Surrealismo del mundo y una de las más altas cumbres de la literatura.
García Lorca, nació en el bucólico pueblo de Fuente Vaqueros, Granada, España un 5 de junio de 1898. Sus padres fueron Federico García Rodríguez, rico hacendado de Granada y Vicenta Lorca Romero, una calificada profesora de escuela. Recibió, el sacramento del bautismo la mañana del 11 de junio de 1898 en la Parroquia de su pueblo natal, era un día hermoso en el que el astro rey brillaba en el firmamento azul anunciando el futuro promisorio del poeta.
Federico, era realmente una persona mágica, dominaba como nadie la interacción humana, su carisma era desbordante, mostraba siempre gran alegría, sin embargo, en su interior, sufría muchísimo por las adversidades de él mundo.
La obra poética de García Lorca ofrece canciones, elegías y sonetos que asombran por inigualables y subyugantes. Su producción esta plena de símbolos como el verde, el agua y el caballo que representan la vida, la vitalidad. Tal vez, el poema que mejor ilustra lo anteriormente expresado es “Verde que te quiero verde”
“Verde que te quiero verde
Verde viento, verdes ramas”
El barco sobre la mar
Y el caballo en la montaña”
García Lorca, no es solamente poeta, sino, también, un admirable dramaturgo, su obra dramática ofrece argumentos que giran en torno al conflicto que muchas veces existe entre la libertad humana y las normas y convenciones que existen dentro de una sociedad. En sus obras, funde admirablemente el género dramático con el género lírico.
En 1914, quien estaba llamado por la historia a ser uno de los más grandes poetas del orbe, ingresó a la prestigiosa Universidad de Granada, en dicha institución, estudió filosofía y letras y también derecho, optó el título de abogado en 1923.
En 1918, vio la luz “Impresiones y Paisajes”, el primero de sus libros y la única obra en prosa que compuso, el sin par escribidor, reúne varios relatos de las travesías que realizó el poeta nazarí en los días de su temprana juventud.
En 1920, Federico, publicó “El Maleficio de la Mariposa”, su primera obra teatro. Ese mismo año, se editó, también, “Suites y primeros escritos” un libro de poemas de juventud inspirados en los días y los años que transcurrieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid.
Entre 1921 y 1922, el poeta de Granada, vio imprimirse su primer “Libro de Poemas” y su inigualable “Poema del Cante Jondo” en el que se adentra en el corazón de la cultura del sur de España. Ese mismo año, ve la luz su poemario “Primeras Canciones” en el que la luna, el agua y el amor serán protagonistas de sus páginas.
En esos tiempos, se editó, también, su famoso “Romancero Gitano” la obra más celebrada del genial poeta andaluz, un libro que comprende 18 romances que reflejan la fuerza de la pasión, la sensualidad y la vitalidad de los gitanos españoles (los calé) así como diversos elementos populares de la cultura andaluza que el poeta de Granada amó entrañablemente.
Entre 1923 y 1925, Federico García Lorca, publicó su obra dramática “Mariana Pineda” una pieza que recoge la historia de Marianita Pineda, una jovencita granadina de tan solo 25 años, que en sus más horas difíciles, fue condena a la pena de muerte por enarbolar la causa liberal frente al régimen absolutista de Fernando VII.

Entre 1929 y 1930, se publicó “Poeta en Nueva York”, uno de sus libros más emblemáticos, en éste, el célebre escritor, dejó plasmada la aversión que el poeta andaluz comenzó a sentir, desde el primer día que arribó a la ciudad de los rascacielos, por la deshumanización de la sociedad en los tiempos contemporáneos. Durante su estancia en la ciudad norteamericana dictó varias conferencias en la Universidad de Columbia y posteriormente marchó a la isla de Cuba donde ofreció varias disertaciones sobre literatura.
Federico, escribió el libro en unos tiempos de severa depresión; sus padres no comprendían el sufrimiento que sentía al enfrentar la dureza de la vida, su condición de homosexual, además de su absoluta disconformidad con la dictadura de Miguel Primo de Rivera que implantó en España una dictadura en 1923 que se prolongó hasta 1930.
En 1930, García Lorca, regresó desde Nueva York a Cádiz en barco y, desde dicha ciudad portuaria se trasladó a Madrid y de la capital del país marchó a su natal Granada para reencontrase con su familia que lo extrañaba.
En 1931, año en que se proclama la Segunda República Española, ocupó el puesto de codirector del grupo de teatro universitario “La Barraca” con el viajaba junto con sus compañeros presentando las obras de grandes dramaturgos del Siglo de Oro por diferentes localidades de España.
En 1933, García Lorca, viajó a Buenos Aires, Argentina invitado por la “Asociación Amigos del Arte” para presentar su drama inmortal “Bodas de Sangre”, una obra dramática que narra la historia de una novia que está a punto de casarse, pero que huye intempestivamente al reaparecer su amante. La tragedia discurre el marco histórico – social que marcaba a la sociedad española antes de la Guerra Civil.
En el tiempo, que García Lorca permaneció en Buenos Aires, escribió la “Teoría del duende” una concepción estética que explica, desde la filosofía y la literatura, que “el duende” es un poder lleno de misterio que sale del mundo interior del artista cuando tiene lugar la actividad creativa que no depende del manejo de determinadas técnicas, sino, que tiene que ver con la forma en la que vive el artista y con una suerte de energía que brota de la tierra. Esta teoría, fue expuesta en una conferencia que, el poeta, dictó en Buenos Aires en 1933 bajo el título “El juego y la Teoría del duende”
En 1934, se publica y se estrena en Madrid su extraordinaria tragedia “Yerma”, desde, la capital española el vate granadino emprende viaje a Barcelona para continuar su labor con el grupo de Teatro “La Barraca” para, después, partir de la capital de Cataluña con sus compañeros por caminos polvorientos a los lugares más remotos de la península.
En 1935, publica el famoso poema “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” dedicado a la muerte del famoso torero del mismo nombre. Ese mismo año, inicia la composición de su famosa obra dramática “La Casa de Bernarda Alba” que finalizara en 1936.
Cuando irrumpen en la escena de la historia los días aciagos y convulsos de la Guerra Civil Española, Federico García Lorca, se traslada a Granada donde permanece con sus familiares hasta que percatándose que estaba en la mira de la Falange busca refugio en Viznar, un municipio perteneciente a la provincia de Granada.
Las fuerzas policiales y militares encabezadas por Juan Luis Tres Castro y el escritor y político Ramón Ruiz Alonso lo capturaron y lo mataron el 18 de agosto de 1936. Lo mataron, pero nunca lo mataron, porque el poeta gigante voló en sus alas mágicas a las cumbres del Parnaso, para ser, desde esa fecha un inmortal de la literatura.
La obra poética, del aedo de Granada, tiene inmensa riqueza por sus extraordinarias metáforas, sus imágenes, su ritmo dinámico, constante y por su admirable musicalidad que se nutre del flamenco y del Cante Jondo.
En la obra teatral de García Lorca, gravitan el sino trágico de hombre, la soledad, la desesperanza, el amor, la pasión y la muerte. Su teatro tiene una dimensión semiótica y simbólica sin par. Junto, con Ramón del Valle Inclán, el granadino es el mayor renovador de la dramaturgia española del siglo XX. ¡García Lorca fue un ser extraordinario! Del vate expresó en una oportunidad el famoso cineasta Luis Buñuel: “La obra maestra fue el”.
