Economía peruana crecería 3.4% en 2026 y superaría el promedio de AL
La economía peruana crecería 3.4% durante 2026, un ritmo superior al promedio proyectado para América Latina y el Caribe, estimado en 2.2%, según las previsiones incluidas en el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2027-2030, elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
A PESAR DE PROCESOS ELECTORALES
Con este resultado, Perú se ubicaría entre las economías de mayor crecimiento de la región. De acuerdo con el documento, Argentina registraría una expansión de 2.9%, Colombia avanzaría 2.5%, Brasil crecería 1.9%, Chile alcanzaría 1.7% y México tendría un crecimiento de 1.2%.
El MEF señala que el desempeño de América Latina estará condicionado este año por un escenario externo menos favorable. Entre los principales factores que limitarían la actividad regional figuran el incremento de los costos de energía y fertilizantes, la desaceleración del comercio mundial, las condiciones financieras todavía restrictivas y el reducido espacio fiscal de varios países.
Estas condiciones afectarían principalmente el comportamiento de la inversión y las exportaciones. Sin embargo, el consumo privado mantendría cierta capacidad de resistencia debido a la fortaleza del mercado laboral y a una moderación gradual de la inflación.
Asimismo, los términos de intercambio favorables, especialmente por la cotización de minerales, energía y alimentos, continuarían brindando respaldo al sector externo de las economías latinoamericanas.
El escenario sería diferente entre países. Según el MMM, Perú, Argentina y Colombia registrarían un desempeño relativamente favorable, impulsado por la demanda interna, una mejora progresiva de la confianza y el comportamiento de sus exportaciones.
En cambio, Brasil, México y Chile presentarían tasas de crecimiento más moderadas, debido principalmente a las elevadas tasas de interés, una menor demanda externa y una recuperación más lenta de su demanda interna.
Para el periodo 2027-2030, el MEF proyecta que América Latina y el Caribe crecerán 2.5% en promedio. Esta evolución estaría favorecida por la disipación de algunos choques geopolíticos, menores tasas de interés internacionales y una recuperación del comercio mundial.
El organismo también prevé una normalización de las cadenas de suministro, lo que contribuiría a reducir las presiones sobre los precios de la energía, alimentos, fertilizantes y transporte. En ese contexto, la inflación regional disminuiría de 4.4% en 2026 a un promedio de 3.6% entre 2027 y 2030.
Esta moderación de los precios favorecería la recuperación del consumo privado, mientras que mejores condiciones financieras podrían impulsar la inversión. A ello se sumarían términos de intercambio favorables para minerales, energía y alimentos, que continuarían respaldando los ingresos externos, la inversión en sectores primarios y la recaudación fiscal.
No obstante, el MEF advierte que persisten problemas estructurales que limitarían un crecimiento más acelerado de la región, entre ellos la baja productividad, la elevada informalidad, las brechas de infraestructura, los bajos niveles de inversión y el limitado espacio fiscal.
Por ello, el mayor dinamismo económico en el mediano plazo dependerá de avances en inversión pública y privada, formalización laboral, acceso al financiamiento e integración regional.
