Retrasos en expediente postergan culminación de canales en Chachas-Nahuira
A más de un año y medio de la paralización, los canales de Chachas-Nahuira, ubicados en la provincia Castilla, aún no tienen fecha establecida para su reactivación. Aunque el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) contrató a una empresa para elaborar el expediente técnico del saldo de obra, el documento enfrenta retrasos y sigue pendiente. Aunque el proyecto inició en 2023, la demora aleja la posibilidad de concluir las obras durante 2026.
Los trabajos están detenidos desde enero de 2025, cuando el proyecto quedó paralizado con menos del 10% de avance debido a deficiencias en el expediente técnico. Tras declararse desiertos al menos tres procesos de contratación, el GRA contrató en enero de 2026 a una empresa para elaborar el expediente que permitirá definir las intervenciones pendientes. Las bases del proceso contemplaron plazos para presentar los informes, revisar los entregables y subsanar observaciones. Sin embargo, la aprobación del documento continúa pendiente.
Tras reunirse con funcionarios de la Oficina Regional de Supervisión de Inversiones y Transferencias, la consejera regional por Castilla, Natividad Taco Cueva, advirtió que la demora en la presentación de los entregables compromete el cronograma integral del proyecto. “Lamentablemente, la obra no será culminada en 2026. Esperamos que se dé inicio a la ejecución de las presas. La población de Chachas pidió que se priorice esa etapa y que después se avance con los reservorios y, finalmente, los canales”, señaló.
El GRA inició el proyecto en septiembre de 2023 con un presupuesto aproximado de S/ 43 millones. De acuerdo con la información proporcionada por Taco Cueva, se ejecutaron alrededor de S/ 7 millones, principalmente en la construcción de canales, mientras que el saldo de obra se estimaba inicialmente en S/ 36 millones. El expediente técnico deberá precisar el costo actualizado de las intervenciones pendientes y las condiciones necesarias para retomar los trabajos.
Mientras el GRA no complete ese proceso, las 640 hectáreas previstas para reincorporarse a la actividad agrícola seguirán a la espera de la infraestructura de riego. La demora posterga la ampliación de la superficie cultivada y los beneficios productivos que el proyecto debía generar para las familias dedicadas a la agricultura en el distrito.
