El Niño extraordinario amenaza al sur con lluvias extremas, huaicos y sequía
SENAMHI advierte que el calentamiento del mar supera los 4 °C y que las precipitaciones intensas podrían comenzar en diciembre. En Arequipa preocupa el riesgo en quebradas y la posible falta de lluvias en las zonas altas.
SEGÚN EL SENAMHI
El Fenómeno de El Niño ha ingresado a una fase extraordinaria y podría desencadenar lluvias intensas y persistentes desde diciembre, un escenario que obliga a reforzar la prevención en Arequipa y las demás regiones del sur, donde las precipitaciones extremas en las zonas bajas pueden coexistir con condiciones secas en sectores de la sierra.
La jefa del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI), Grinia Ávalos, advirtió que el calentamiento de la superficie del mar frente a la costa peruana supera los cuatro grados Celsius por encima de sus valores habituales. Según explicó, una anomalía superior a 3.5 °C caracteriza un evento extraordinario, condición que podría prolongarse al menos hasta febrero y coincidir con la temporada de lluvias.
Aunque los mayores acumulados previstos se concentran en la costa norte, el comportamiento del fenómeno mantiene bajo vigilancia a otras zonas del país. Para Arequipa, la preocupación está en la capacidad de respuesta frente a precipitaciones intensas, especialmente en quebradas de la vertiente occidental de los Andes, donde las lluvias pueden desencadenar huaicos, desbordes y daños en carreteras, viviendas e infraestructura pública.
EL PELIGRO DE LLUVIAS CONCENTRADAS
Ávalos explicó que, en condiciones habituales, durante periodos lluviosos pueden registrarse acumulados de entre 20 y 30 milímetros, mientras que en un escenario de El Niño las precipitaciones podrían alcanzar entre 250 y 300 milímetros en un día en sectores del norte. Esa cantidad equivale a 300 litros de agua por metro cuadrado.
Estos valores no constituyen un pronóstico específico para Arequipa, pero evidencian la magnitud que pueden alcanzar los episodios extremos asociados al calentamiento del océano. Cuando el agua cae en grandes cantidades en periodos cortos, aumenta la posibilidad de activación de quebradas y desbordes, sobre todo en territorios expuestos.
La especialista también advirtió que, al otro lado de la cordillera, podrían presentarse condiciones más secas, con riesgo de sequías e incendios forestales. Este contraste resulta relevante para el sur, donde la disponibilidad de agua depende del comportamiento de las precipitaciones en las zonas altas.
ALERTA Y PREVENCIÓN
Ante este escenario, el monitoreo de quebradas, ríos y sectores vulnerables será determinante para reducir daños. También será necesario evaluar las reservas hídricas y la situación de las zonas agrícolas frente a posibles periodos de escasez.
SENAMHI informó, además, sobre la incorporación de radares meteorológicos en Piura e Ica para mejorar el seguimiento de las lluvias y fortalecer las alertas tempranas.
La fase extraordinaria no significa que todas las regiones recibirán precipitaciones extremas, pero sí exige preparación anticipada. En Arequipa, el desafío será responder a posibles emergencias por lluvias sin descuidar el riesgo de déficit hídrico en las zonas altas.
