EsSalud colapsa por falta de medicinas y equipos en Arequipa
Pacientes del Hospital Carlos Alberto Seguín Escobedo aseguran que deben pagar análisis y comprar medicamentos fuera de EsSalud ante las carencias del establecimiento. El Cuerpo Médico advierte además falta de reactivos, equipos obsoletos y una crisis de abastecimiento que se arrastra desde hace 5 años.
Cruzar la puerta del Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín Escobedo en medio de una emergencia ya no garantiza alivio ni tratamiento. En Arequipa, el colapso del Seguro Social de Salud (EsSalud) por la falta de medicinas, reactivos, equipos y profesionales obliga a los asegurados a salir a la calle para pagar en clínicas y boticas privadas lo que su seguro les niega.
Ese desamparo golpeó a Fátima Valdivia cuando ingresó al nosocomio junto a su padre, aquejado por un dolor estomacal, y recibió una orden médica que el establecimiento no podía procesar. Ante la falta total de reactivos en el laboratorio institucional, tuvo que llevar al adulto mayor a un centro particular para costear sus exámenes especializados de sangre, orina y heces.
La angustia familiar se agravó al volver al consultorio: tras el diagnóstico, la farmacia del hospital tampoco tenía los medicamentos recetados para su progenitor. El mismo calvario vivió Lilian Bustamante, quien debió desembolsar más de S/ 500 de su bolsillo en laboratorios externos para descubrir el origen de una emergencia estomacal que afectaba a su anciana madre.
Detrás de cada familia que abandona el hospital con una receta vacía está la impotencia del personal asistencial. El presidente del cuerpo médico del Hospital Carlos Seguín Escobedo, Gustavo Ortega, reveló que la carencia de exámenes especializados obliga al personal de salud a evaluar sin sustento científico, apoyándose solo en la revisión clínica inicial por falta de pruebas de laboratorio.
Ortega advirtió que este gasto forzado golpea la economía de trabajadores que aportan cada mes para proteger desde uno hasta ocho hijos y familiares. Alertó además que el desabastecimiento de fármacos en emergencia, hospitalización y cuidados intensivos (UCI) compromete a pacientes oncológicos, oncohematológicos y cardiológicos, cuya supervivencia depende de no interrumpir su medicación.

El rostro más crudo de esta crisis lo padecen quienes luchan contra enfermedades graves. Yessenia Quispe, asegurada con cáncer de mama, denunció que el hospital Seguín Escobedo suspendió sus sesiones de quimioterapia por el agotamiento del fármaco pertuzumab, dejándola en espera indefinida sin una fecha para retomar su tratamiento.
El desabastecimiento también afecta a los pacientes con hemofilia en la región. Durante el 2026 se reportaron severas restricciones en la entrega del Factor IX: en octubre, doce asegurados cumplían meses sin suministro regular para evitar cuadros hemorrágicos, dependiendo únicamente de una compra de emergencia que solo cubría un periodo limitado de atención.
Al dolor de no hallar medicinas se suma un embalse de meses por veinte años de abandono tecnológico en la Red Asistencial Arequipa. El principal hospital del sur sufre constantes averías en su resonador magnético —cuya renovación recién se programó para el 2027—, además de fallas en tomógrafos, aceleradores lineales, arcos en C, ecógrafos y equipos de rayos X.
Según denunció Ortega, este colapso responde a cinco años de transferencias insuficientes para cubrir deudas antiguas y a compras mensuales fraccionadas que vulneran la Ley de Contrataciones del Estado. La crisis fue admitida por el propio EsSalud en julio, cuando reconoció a nivel nacional un «crítico desabastecimiento» derivado de deficiencias en la planificación presupuestal del 2026.

Aunque en junio la institución informó una transferencia adicional de S/ 15 millones para medicamentos e insumos en la Red Arequipa y en septiembre anunció la reorganización de sus compras, la escasez persiste en las farmacias. Entretanto, numerosos profesionales continúan atendiendo bajo contratos mensuales de locación de servicios, sin seguro médico, pensión ni estabilidad laboral.
Los reclamos del cuerpo médico tampoco encuentran respuesta en el nivel central. Pese a que el 19 de septiembre los gremios remitieron el pliego urgente de requerimientos a solicitud de la titular de EsSalud, Zulema Tomás, Lima aún no emite soluciones, mientras los congresistas visitan los hospitales para recoger quejas sin gestionar presupuesto para la región.
Mientras el Sindicato Nacional de Médicos exige al Ejecutivo declarar en emergencia la Red Asistencial Arequipa ante la cercanía del Fenómeno de El Niño, el drama humano se repite a diario en la puerta del Hospital Seguín Escobedo, donde enfermos y adultos mayores salen con órdenes médicas en la mano para costear afuera su propia salud.
