La corona de la Virgen de Cayma

La voluntad de los caymeños fue financiar una corona de oro para su Santa Patrona.

Por Carlos Meneses Cornejo 

LOS AREQUIPEÑOS QUE YO CONOCÍ

Cayma es uno de los pueblos más antiguos de Arequipa que logró fama por sus bellezas paisajísticas, sus cultivos y la voluntad de sus habitantes de progresar y también por la devoción que la ciudad entera sentía por la Virgen Candelaria que allí se veneraba desde tiempos de la conquista.

En la iglesia que hasta ahora existe y que cuando vino Bolívar a Arequipa, que también padecía el mal de la tuberculosis, tuvo oportunidad de honrar el comedor de la casa cural caymeña para ingerir alimentos.

Presidente José Luis Bustamante y Rivero.

Así, cuando el papa Pío XII accede al pedido de coronar canónicamente y con presencia de un legado pontificio a la Virgen de Cayma en la Catedral de Arequipa, propuesta que apoyó entusiastamente el devoto presidente José Luis Bustamante y Rivero, los caymeños decidieron reunir mediante colecta pública el oro que fuese necesario para hacerle la corona.

La primera gestión se realizó en el propio pueblo. Aretes, pulseras, aros y otras alhajas fueron entregadas a beneficio del propósito. La campaña se extiende a la ciudad capital del departamento, también a Lima y Buenos Aires (Argentina) desde donde llegan las donaciones.

El diario El Pueblo informa que la comisión organizadora buscó y consiguió que el hábil orfebre Federico Tschischke, propietario de la joyería El Inca de la primera cuadra de Mercaderes, se comprometiera a elaborar la corona en 3 meses, con la comisión que presidía la distinguida dama arequipeña María Antonieta Gibson de Stafford.

La Virgen cambiaría con la nueva, la corona que le regaló en otro tiempo el coronel Francisco Bolognesi que era de plata y requirió para lograr el propósito una cantidad de oro de un kilo y medio de dieciocho kilates, así como brillantes, esmeraldas, rubíes y zafiros.

El joyero trabajó para cumplir con el plazo concedido y tener todo listo para la coronación que se realizaría el 11 de mayo de 1947, en la plaza de armas de Arequipa, con la presencia del presidente de la República y también de Mons. Juan Gualberto Guevara que actuó como legado pontificio de Pío XII, quien se hospedó en la casona de la familia Goyeneche en la calle La Merced y donde recibió el saludo del señor presidente y de las autoridades de Arequipa.

Es un modelo clásico y tradicional como puede apreciarse en los rasgos y características de la misma en sus bastiones y bolutas de oro y se remata en una valiosa y diminuta figura del orbe cuya faja ecuatorial está formada totalmente por diamantes y termina en una diamantina cruz de perlas y brillantes.

La Virgen luciendo corona que fue hecha gracias a donaciones de fieles.

Tiene treinta centímetros de altura y un peso de cerca de un kilo y medio de oro, trescientos veintisiete diamantes, cincuenta brillantes y quinientas setenta y siete perlas, veintitrés esmeraldas, seis rubíes y dos zafiros.

Para la ceremonia de imposición de esta corona la Virgen fue llevada procesionalmente desde Cayma hasta la Catedral y después volvió a su distrito con una masa humana a su alrededor. Cuando llegó a Cayma se adoptaron medidas para garantizar la seguridad de la corona, introduciéndola en una caja fuerte virtualmente invulnerable y esta a su vez en una habitación de seguridad impenetrable.

La corona que usa la Virgen de diario es una corona de menor y significativo valor, para su fiesta ostenta otras de buena calidad, reservando la corona de oro para ocasiones muy especiales.

La que alcanzó a regalarle don Francisco Bolognesi ha desaparecido y era de plata con mucho menos valor que la que ella exhibe sólo en su fiesta jubilar.

En 1982 cuando hice una visita al santuario, el párroco de turno Leopoldo López Salas, me pidió que la CORDEA refaccionara el Camarín de la Virgen. Aceptamos la propuesta tratándose del templo caymeño que es también un monumento histórico y la zona mencionada tenía daños estructurales.

Es necesario agregar que en tal iglesia y a los pies de la misma imagen, se casó mi hermana mayor Rosa con Fredyck Justo que alcanzaron a tener un hijo que es mi único sobrino Fredy Justo Meneses.

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