Médicos y personal del hospital Yanahuara se alimentan en condiciones inhumanas

Por Jorge Turpo R.

Hace más de un mes construyen un nuevo comedor, pero no habilitaron un ambiente provisional. Los médicos deben llevar su taper y botella. Además, suspendieron el refrigerio nocturno. Exigen la intervención de la Fiscalía de Prevención del Delito.

SIGUEN LOS PROBLEMAS EN ESSALUD

La crisis en EsSalud no solo se expresa en la falta de medicamentos, la suspensión de cirugías o las largas colas de pacientes. También se vive, de manera silenciosa pero cotidiana, en los espacios donde médicos, enfermeras e internos intentan cumplir con una necesidad básica: alimentarse.

En el hospital Yanahuara, en Arequipa, el personal de salud lleva más de un mes sin un comedor adecuado y obligado a comer en condiciones que ellos mismos califican de inhumanas y peligrosas.

La obra de remodelación del comedor institucional —que debía ser temporal— se ha extendido sin plazos claros. Como consecuencia, médicos y trabajadores asistenciales han quedado literalmente a la intemperie.

No existe un ambiente digno donde puedan recibir sus alimentos durante extensas jornadas laborales. La solución adoptada por la administración ha sido improvisar un galpón de madera y calamina donde les reparten los alimentos. Allí el personal debe formar largas filas llevando su propio táper y una botella para recibir la comida y el refresco.

No hay mesas adecuadas, no hay condiciones de higiene ni privacidad. Cada trabajador come “donde puede”: en pasillos, áreas administrativas, escaleras o incluso en ambientes clínicos.

La situación es todavía más grave para los internos y médicos residentes, quienes —según denuncian— consumen sus alimentos en los mismos espacios donde se evalúa a los pacientes, vulnerando abiertamente las normas de bioseguridad y generando un riesgo evidente de contaminación cruzada.

“El problema no es solo la incomodidad, es el riesgo sanitario”, señala personal médico del hospital. Comer en áreas clínicas, donde circulan pacientes con diversas patologías, no solo expone al trabajador, sino que compromete la seguridad de los propios asegurados. A pesar de ello, la situación se ha normalizado por omisión.

SIN REFRIGERIO

Denuncian pésima alimentación para personal y pacientes hospitalizados.

A este escenario se suma otro punto que ha generado profundo malestar: la suspensión del refrigerio durante la guardia nocturna.

Médicos, enfermeras y personal asistencial aseguran que este beneficio ha sido otorgado de manera regular y continua a lo largo del tiempo, asociado directamente a las jornadas nocturnas.

Por esa razón, sostienen que se trata de un derecho adquirido por uso y costumbre, aun cuando no figure explícitamente en un contrato individual.

“El hecho de que la institución no haga las compras a tiempo no la autoriza a eliminar unilateralmente derechos ya incorporados a las condiciones de trabajo”, advierten.

Para el personal, retirar el refrigerio sin acuerdo previo constituye una modificación unilateral de las condiciones laborales y un abuso de derecho. Más aún cuando se trata de guardias nocturnas, donde la exigencia física y mental es mayor y la falta de alimentación adecuada afecta directamente la salud y seguridad del trabajador.

Los médicos han anunciado que presentarán una solicitud escrita formal exigiendo la reposición inmediata del refrigerio por guardia. En el documento dejarán constancia de que su retiro deteriora las condiciones laborales y traslada de manera indebida el costo de la crisis institucional al personal asistencial.

Además, no descartan solicitar la intervención de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) para que evalúe las condiciones en las que se desarrolla la jornada laboral.

Según la versión oficial de la Coordinación del Servicio de Nutrición del hospital, la suspensión de la entrega de refrigerios nocturnos se debe a “la falta de ingreso de insumos y atención de órdenes de compra”.

CRISIS

El problema del comedor no es un hecho aislado, sino parte de una crisis más profunda. En las últimas semanas, médicos de áreas como Ginecología han tenido que realizar aportes económicos personales para comprar medicamentos básicos y no suspender intervenciones quirúrgicas urgentes. Aunque las operaciones se vienen retomando de manera paulatina, las carencias persisten.

La gerente de la Red Asistencial de Salud Arequipa, Guadalupe Mamani, ha declarado que la situación está bajo control y que las cirugías se han reanudado en el Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín Escobedo, el hospital Yanahuara y el hospital Edmundo Escomel. Sin embargo, el testimonio del personal asistencial contradice ese optimismo.

La fiscal de Prevención del Delito, Esther de Amat, realizó una intervención para exhortar a las autoridades de EsSalud a corregir las deficiencias detectadas.

No obstante, dicha acción solo se desarrolló en el hospital Carlos Alberto Seguín Escobedo. En Yanahuara, donde el personal se alimenta en condiciones deplorables, la fiscalía no ha hecho presencia.

Por ello, médicos y trabajadores del hospital Yanahuara exigen que la Fiscalía de Prevención del Delito acuda también a verificar no solo la situación de los pacientes, sino la del personal que sostiene el sistema. Porque cuidar la salud empieza por respetar la dignidad de quienes la garantizan todos los días.

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