AREQUIPA. Un 70% de viviendas afectadas por lluvias están en zona de riesgo

Las construcciones en quebradas obligatoriamente se van a inundar.

Redacción Diario El Pueblo

Las emergencias por lluvias han empezado y todo apunta que serán más recurrentes en febrero, ya que el Senamhi ha informado precipitaciones de mayor intensidad para el próximo mes. Así muchas personas que resulten afectadas exigirán el apoyo de las autoridades e incluso de la población. En este futuro panorama, es necesario informar que a la fecha, del 100% de afectaciones por la temporada a viviendas de la región, en un 70% se han dado porque las casas fueron construidas en zonas de riesgo, según el gerente regional de Gestión del Riesgo de Desastres, el ingeniero Juan Portilla.

“Es el caso de Characato y Chaparra en la provincia de Caravelí. La gente se ha apostado donde inicialmente estaban quebradas. Es por eso que se ha tenido esa afectación”, afirmó.

Hay que recordar que en el caso de la Asociación de Vivienda Juventud Characato el mismo alcalde del distrito, Zerafin Pinto, confirmó que en ese lugar antes de casas había una quebrada, razón por la cual, por ejemplo, prácticamente el primer piso de una vivienda se inundó y después se viralizó en redes sociales.

Es preciso aclarar que si una quebrada no está en actividad, por ningún motivo significa que así permanecerá para siempre.

En Chaparra también se reportó infraestructuras públicas y privadas afectadas por las lluvias; entre ellas incluso un colegio, Nuestra Señora María del Pilar, el cual tiene unos ambientes prefabricados construidos en el cauce de una torrentera.

Como estos casos, hay varios otros dentro de la provincia capital y en la periferia, en los que sí hay perjuicio es porque las casas fueron construidas donde no debían, siendo responsabilidad de los gobiernos provinciales y distritales el desalojo de estas personas antes que su integridad e incluso su vida se vean comprometidas. Lo material siempre se podrá recuperar.

“Es competencia de los gobiernos locales hacer que esas personas se alejen de la zona de riesgo para que no estén propensas a inundaciones y huaicos”, aseveró Portilla Alvarado.

DATO

Atender a damnificados en zonas de riesgo es un gasto insulso, ya que donde ellos viven representa un riesgo no mitigable, por lo que siempre el agua actuará propiamente.

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