Al menos 7 mil citas se postergan desde hoy por huelga de médicos del MINSA
Por Jorge Turpo R.
Miles de pacientes se verán afectados por la paralización indefinida que afectará la atención en importantes hospitales Honorio Delgado y Goyeneche. Médicos cuestionan que en plena crisis, el gobernador regional, Rohel Sánchez, se fue de vacaciones.
PIDEN LA SALIDA DEL GERENTE DE SALUD
Desde hoy, miles de pacientes en Arequipa verán interrumpida su atención médica. Al menos 7 mil citas de consulta externa serán postergadas diariamente como consecuencia de la huelga indefinida que iniciarán los médicos y el personal asistencial de todos los hospitales y centros de salud del Ministerio de Salud (MINSA) en la región.
Detrás de la cifra hay historias concretas como controles suspendidos, diagnósticos retrasados y tratamientos que deberán esperar sin una fecha clara de reprogramación.
La protesta, convocada por la Federación Médica de Arequipa, contará —según sus dirigentes— con la adhesión de cerca de 6 mil médicos y trabajadores asistenciales.
El presidente del gremio, René Flores Figueroa, señaló que la medida responde a una acumulación de reclamos no atendidos por la gestión regional, encabezada por el gobernador Roel Sánchez y el gerente regional de Salud, Walter Oporto.
Una de las principales demandas es, precisamente, la destitución de este último.
Flores sostuvo que las autoridades regionales intentaron minimizar el impacto del anuncio de la huelga, pero lograron el efecto contrario.
“Lo único que han conseguido es una mayor cohesión entre los agremiados”, afirmó.
Para el dirigente, resulta “inconcebible” que, ante una crisis anunciada en el sector salud, el gobernador regional haya solicitado vacaciones.
“Justo cuando se inicia una huelga indefinida en salud, el gobernador se va de vacaciones. Eso demuestra que a Roel Sánchez y a su equipo no les interesa la salud de las personas”, dijo.
Aunque los servicios de emergencia se mantendrán operativos, la paralización de la consulta externa tendrá un impacto directo y masivo.
Son alrededor de 7 mil pacientes por día los que se quedarán sin atención tanto en hospitales como en centros de salud. Todas esas citas deberán ser reprogramadas una vez que concluya la huelga, lo que anticipa una sobrecarga futura del sistema y mayores tiempos de espera para los usuarios.
El problema no se limita a la postergación de citas. Muchos pacientes, especialmente aquellos con enfermedades crónicas, requieren controles periódicos para evitar complicaciones.
Cada día sin atención supone un riesgo adicional, sobre todo para personas adultas mayores, gestantes o pacientes en seguimiento oncológico. Algunos, si cuentan con recursos económicos, optarán por atenderse en policlínicos o clínicas privadas, pero esa alternativa está fuera del alcance de la mayoría. Los usuarios del MINSA, en su gran parte, pertenecen a sectores de escasos recursos.
En el pliego de reclamos, la Federación Médica también exige transparencia en el uso del presupuesto destinado al sector salud en Arequipa, la declaratoria de emergencia del hospital Honorio Delgado —cuya infraestructura, aseguran, se encuentra seriamente deteriorada— y la concreción de la compra de equipos clave como un tomógrafo y un resonador magnético para este nosocomio.
A ello se suma el pedido de mejorar las condiciones laborales del personal médico y asistencial en toda la región.
Flores advirtió que el sector salud atraviesa una crisis de liderazgo. A su juicio, la gestión de Walter Oporto ha profundizado el divisionismo interno y eso se refleja en hechos graves, como los recientes conflictos entre profesionales ocurridos incluso en plena atención de un parto en el hospital Goyeneche.
“No hay respeto por el paciente, y eso es consecuencia directa del clima de confrontación que se ha generado”, sostuvo.
El hospital Honorio Delgado, principal establecimiento de referencia del sur del país, es uno de los puntos más sensibles del conflicto. Allí no solo se atienden pacientes de Arequipa, sino también de regiones como Puno, Cusco, Moquegua y Tacna.
La paralización de consultas externas en este hospital tendrá, por tanto, un impacto macrorregional, ampliando el número de personas afectadas por la huelga.
La ausencia temporal del gobernador regional complica aún más el escenario. Con la máxima autoridad política de vacaciones por diez días, el margen para un diálogo inmediato se reduce significativamente.
Mientras tanto, los médicos aseguran estar decididos a sostener la medida de fuerza para demostrar unidad frente a lo que consideran una gestión deficiente y poco sensible.
Con miles de citas suspendidas, pacientes a la espera y un sistema de salud ya tensionado, la huelga indefinida del sector médico amenaza con prolongarse varios días. El costo, una vez más, no se medirá solo en cifras, sino en la salud y la paciencia de miles de personas que dependen exclusivamente de la atención pública para cuidar su vida.
