Obra millonaria en Sachaca no empieza a seis meses de haber firmado el contrato
Por Jorge Turpo Rivas
La piscina en Huaranguillo, valorizada en 11.5 millones de soles, no inicia por problemas de filtración de agua que no se detectó en el expediente técnico. En quince días podría empezar los trabajos tras desviar y entubar el afluente de agua.
INVERSIÓN SUSPENDIDA
Seis meses después de la firma del contrato, la anunciada construcción de la piscina municipal en el distrito de Sachaca sigue sin arrancar. La razón no es menor ni nueva en la gestión pública: un expediente técnico deficiente que no previó un problema conocido por los vecinos —las filtraciones de agua— ha paralizado una obra valorizada en S/ 11 millones 500 mil y amenaza con encarecerla.
En el segundo semestre del año pasado, la gestión del alcalde, Renso Salas, firmó el contrato con el Consorcio Mallku para ejecutar la piscina en la zona de Huaranguillo, límite con Pampa de Camarones, a pocos metros del centro de salud y la comisaría.
El plazo de ejecución fijado fue de diez meses. Sin embargo, cuando la empresa inició los primeros movimientos de tierra, emergió un problema que detuvo todo: el terreno presentaba una grave fluctuación de agua.
Para los pobladores del sector, la sorpresa fue nula. La zona, relatan, ha funcionado históricamente como un estanque que se inunda con facilidad y recibe afluentes, además de estar atravesada por una acequia.
Aun así, el expediente técnico consignó la realización de estudios de suelo sin advertir el riesgo hídrico ni proponer soluciones preventivas. El resultado fue inmediato: obra suspendida.
Desde la municipalidad reconocen el error. El gerente de Infraestructura, Mario Calderón, admitió que el expediente técnico no contempló las filtraciones y que, por ello, será necesario rediseñar parte de la estructura para garantizar la viabilidad del proyecto.
“Se tendrá que modificar el diseño para que las filtraciones no afecten a la futura piscina y al complejo deportivo”, señaló.
En estos seis meses, el avance más concreto ha sido la autorización de la Junta de Usuarios de Riego para entubar el canal que atraviesa la zona y que genera buena parte de la filtración. No obstante, la propia municipalidad admite que esta medida no es una solución definitiva, pues el agua subterránea continúa presente.
Con el rediseño en marcha, la comuna estima que recién en quince días podrían iniciarse los trabajos propiamente dichos.
El retraso, sin embargo, ya es estructural. Una obra prevista para diez meses difícilmente se terminará antes de más de un año, y todo indica que no será el actual alcalde quien la inaugure.
El impacto no se limita al cronograma. El rediseño implicará mayores costos. Calderón explicó que cambios como sustituir columnas redondas por columnas rectangulares, entre otras modificaciones, elevarán el presupuesto final por encima de los S/ 11.5 millones iniciales. A cuánto ascenderá el nuevo monto es una cifra que, por ahora, no se precisa.
Otro aspecto que genera cuestionamientos es la falta de transparencia. Desde la municipalidad de Sachaca se ha evitado revelar el nombre del ingeniero responsable y del equipo técnico que elaboró el expediente fallido.
Tampoco se ha conocido un pronunciamiento de la Contraloría General de la República. Sachaca no cuenta con Oficina de Control Institucional propia y depende de la OCI de la municipalidad provincial, una situación que dilata la supervisión directa.

CEMENTERIO SIN LICENCIA
En paralelo, la Gerencia de Infraestructura dio cuenta de otro proyecto cuestionado: la habilitación de un cementerio en una zona agrícola del callejón de Los Mojados.
Según Calderón, el proyecto no tiene permiso de la municipalidad distrital porque el predio no cuenta con cambio de uso.
Además, el único acceso es un callejón estrecho y de un solo sentido, lo que hace inviable el funcionamiento de un campo santo.
Pese a ello, en el lugar ya se ha instalado un letrero que anuncia: Campo Memorial, cementerio ecológico.
La municipalidad advierte que este tipo de iniciativas deben estar contempladas en el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM). Sin embargo, la zona sigue catalogada como agrícola y el PDM aún se encuentra en etapa de levantamiento de observaciones, lejos de su aprobación.
Dos proyectos, un mismo patrón: deficiencias técnicas y falta de planificación. Una obra pública y otro proyecto privado.
En Sachaca, las consecuencias ya son visibles: obras paralizadas, plazos incumplidos y presupuestos en riesgo. La piscina que debía convertirse en un nuevo espacio público hoy es, por ahora, un recordatorio de que un mal expediente técnico puede hundir incluso las obras mejor financiadas.
