No sé, así dicen
SIN AMBAGES

Tiempo de lluvias en la ciudad; lluvias intensas y el río ha crecido su cauce. Esto significa para algunos que podría haber inundaciones y sus casas se verían afectadas, y significa para otros un bonito paisaje a la mañana siguiente. Pero las lluvias continúan y, sin intención, crean el clima perfecto para que alguien traiga a su memoria los recuerdos de un corte del servicio de agua hace muchos años y por la misma época. No hay señales de advertencia en noticieros y mucho menos anuncios oficiales de las autoridades, pero la ocasión parece ser irresistible para lanzar una idea que se convierte en rumor y provoca alarma.
Entonces, alguien dice: «El esposo de la prima de un amigo trabaja en el Servicio de Agua Potable y nos ha contado que van a cortar el agua por varios días, quizá semanas [léase esto último con tono catastrofista]». Repasa en su mente sus palabras y se da cuenta de que su aviso, así, no va a causar el pavor necesario; entonces, repite y agrega: «El esposo de la prima de un amigo trabaja en el Servicio de Agua Potable y nos ha contado que van a cortar el agua por varios días o semanas, quizá meses. Es que parece que una represa va a colapsar, pero no quieren avisar porque no hay nada que se pueda hacer». Ahora sí. Y al final, solo agrega un descargo de responsabilidad: «Eso he escuchado, pero no sé, la verdad», como oración con letra tamaño mejor-si-no-lo-lees en el contrato con el proveedor de internet.
Sí, quizá se lo dijeron, o quizá no. En cualquier caso, la información no era oficial, no había aparecido en ningún comunicado real, entonces, era solo un rumor. Y suficiente para cumplir el objetivo de cualquier alarmista: provocar angustia, temor y, si puede sumar un sustantivo más al caos, mucho mejor. Algunas personas parecieran sentir que ni el gato de su casa les presta atención, entonces, aprovechan esas oportunidades en las que por lo menos una persona va a interesarse por lo que tienen que decir; y esa atención, de pronto, les gusta y mucho, y así convierten ese alarmismo en una costumbre. No saben, solo asumen, pero lo dicen con convicción, aunque al final intenten evadir cualquier responsabilidad con una nota aclaratoria. Pero la información ya está circulando en el ciberespacio y nada la detiene.
Claro, el vecino le cuenta a la vecina y la vecina a otros vecinos, y podría ser que la alarma no salga de la urbanización, es decir, sí se propaga pero poco. Incluso en ese caso, ya se ha creado la angustia, el desasosiego y la preocupación innecesariamente. Esa consecuencia no ayuda en nada a nadie, solo le hace creer a alguien que ha dicho algo importante. Mejor, primero la responsabilidad y la madurez antes que la anémica autoestima.
