Arequipa y su fragilidad urbana

Por Carlos Meneses

Sin una respuesta técnica integral —que combine ingeniería, mantenimiento y gestión del riesgo climático— la ciudad seguirá repitiendo el mismo ciclo de emergencia, reparación y olvido. El agua no espera, y las lluvias, cada vez más intensas por efecto del cambio climático, seguirán poniendo a prueba la capacidad técnica y la responsabilidad de las autoridades.

Cada temporada de lluvias, Arequipa revive el mismo escenario: pasos a desnivel inundados, avenidas anegadas y ciudadanos atrapados entre la falta de planificación y las deficiencias técnicas de obras públicas que no terminan de resolver el problema. El caso más crítico es el de la Variante Uchumayo, uno de los principales accesos a la ciudad, donde el sistema de drenaje pluvial quedó inconcluso, convirtiéndose en un símbolo de la improvisación técnica y la falta de visión integral en el manejo de las aguas pluviales.

El ingeniero Víctor Rendón Dávila, director de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), advierte que el drenaje del paso a desnivel de Uchumayo no fue concluido pese a haberse previsto su conexión al Canal del Cural, estructura clave diseñada para evacuar las aguas acumuladas. De los 1500 metros de canal proyectados, solo se ejecutaron 500, dejando un tramo inconexo que impide la correcta evacuación del caudal. El resultado es predecible: cada lluvia intensa convierte el zanjón en un embudo sin salida.

Es decir el error ha sido ejecutar obras viales sin considerar la hidrología urbana completa. Un bypass no es solo pavimento y señalización; es también una estructura hidráulica, sostiene Rendón. Y tiene razón: mientras no se complete el drenaje ni se integre a un sistema pluvial urbano funcional, cualquier inversión vial quedará expuesta al colapso en cada temporada de lluvias.

A la falta de infraestructura se suman otros factores agravantes. La colmatación de ductos por basura y sedimentos bloquea el flujo natural del agua, un reflejo de la escasa cultura de mantenimiento urbano. Asimismo, la impermeabilización del suelo producto del crecimiento urbano desordenado ha aumentado la escorrentía superficial, generando volúmenes de agua que los sistemas actuales no pueden soportar.

Las alternativas técnicas existen y han sido planteadas por la academia. El ingeniero Rendón propone completar la conexión al Canal del Cural, incorporar drenajes auxiliares hacia torrenteras naturales y ampliar el diámetro de las tuberías en tramos de baja pendiente. Pero estas medidas requieren decisión política, financiamiento y coordinación interinstitucional.

El diagnóstico es claro: Arequipa no necesita más obras inconexas, sino un sistema urbano de drenaje planificado, integrado y sostenible. Cada bypass, avenida o canal debe concebirse como parte de una red hidráulica coherente y moderna.

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