ECUADOR EMERGENCIA INUNDACIONES.
El gobierno de Ecuador declaró el estado de emergencia nacional por 60 días ante la intensa temporada de lluvias que azota al país desde enero y que hasta el momento ha dejado al menos 11 personas fallecidas y miles de damnificados.
La medida fue anunciada por la Secretaría de Gestión de Riesgos, que informó que las precipitaciones prolongadas, acompañadas de tormentas eléctricas, han provocado desbordamientos de ríos, inundaciones y deslizamientos de tierra en diversas zonas del país. Las provincias más afectadas se encuentran en la región costera y en áreas andinas.
Según datos oficiales, más de 50 mil personas han resultado afectadas por los desastres ocasionados por las lluvias. Una de las ciudades más golpeadas es Babahoyo, capital de la provincia de Los Ríos, donde numerosas viviendas permanecen inundadas y los habitantes deben movilizarse por las calles en canoas.
“Estamos inundados, no hay trabajo, no tenemos agua, no tenemos luz porque incluso ya cortaron la energía”, relató a la agencia AFP Mariuxi Morales, una residente de Babahoyo que caminaba con el agua hasta la cintura.
La declaratoria de emergencia permitirá al gobierno acelerar los procesos de asistencia humanitaria y disponer de recursos extraordinarios para atender a las poblaciones afectadas. Asimismo, facilitará la movilización de personal y maquinaria para enfrentar los daños ocasionados por las lluvias.
En Babahoyo, ciudad que cuenta con aproximadamente 125 mil habitantes, la situación se ha vuelto crítica. Las inundaciones han obligado a suspender la atención de pacientes con citas programadas en un hospital público debido a que las instalaciones resultaron afectadas por el agua.
Las autoridades también reportaron incidentes durante los intentos de traslado de los pobladores. En uno de los casos, una canoa que transportaba a varias personas se volcó debido al exceso de peso, lo que generó momentos de tensión entre los vecinos que acudieron rápidamente a rescatar a quienes cayeron al agua.
Morales, uno de los habitantes de la zona describió la magnitud del problema, relató que en ocasiones incluso debe salir nadando de su vivienda. “Uno se queda dormido en la noche y cuando se despierta las cosas ya andan nadando, flotando dentro de la casa”, contó.
Las autoridades continúan monitoreando la situación mientras las lluvias persisten en varias regiones del país.
