Caja Arequipa: cuatro décadas financiando a la microempresa

El presidente del Directorio de Caja Arequipa, Pablo Manrique Oroza, analiza el desarrollo de la institución y los desafíos del sector microfinanciero.

CUATRO DÉCADAS DE MICROFINANZAS

La entidad nació en Arequipa hace cuatro décadas con el objetivo de financiar a la micro y pequeña empresa. Hoy tiene presencia en todo el país y más de medio millón de clientes de crédito. En esta entrevista, el presidente del directorio repasa los principales hitos de la institución, su relación con los emprendedores y los retos que enfrenta el sistema microfinanciero en el Perú.

Caja Arequipa cumple 40 años de trayectoria. ¿Qué representa este aniversario para la institución?

-Cumplir 40 años marca una etapa importante en la historia de Caja Arequipa. La institución nació con el objetivo de atender a la micro y pequeña empresa, un sector que durante muchos años tuvo dificultades para acceder al sistema financiero formal. Desde sus primeros años, el enfoque estuvo puesto en ofrecer financiamiento a pequeños negocios y emprendimientos que buscaban consolidarse.

A lo largo de estas cuatro décadas la institución ha acompañado el crecimiento de miles de emprendedores en distintas regiones del país. Muchos de ellos comenzaron con negocios pequeños y con el tiempo lograron expandir sus actividades económicas. Ese proceso ha sido parte del desarrollo del sector microfinanciero en el Perú.

Otro aspecto importante ha sido la expansión territorial. Aunque Caja Arequipa nació en la región sur, progresivamente extendió sus operaciones a otras ciudades del país. Este proceso permitió acercar servicios financieros a sectores de la población que no tenían acceso a créditos formales.

El aniversario también permite hacer un balance del crecimiento institucional. Hoy la entidad cuenta con presencia a nivel nacional y una cartera amplia de clientes. Sin embargo, el objetivo sigue siendo el mismo con el que comenzó: atender al sector emprendedor y contribuir al desarrollo de pequeños negocios.

¿Sobre qué bases se ha construido el trabajo de Caja Arequipa durante estas cuatro décadas?

-El desarrollo de Caja Arequipa ha estado vinculado principalmente al trabajo con microempresarios. Desde el inicio, la institución se orientó a atender a personas que tenían actividades económicas de pequeña escala y que necesitaban financiamiento para sostener o ampliar sus negocios.

En ese proceso ha sido importante la relación directa con los clientes. Las microfinanzas se caracterizan por un contacto cercano con los emprendedores, ya que muchos de ellos requieren orientación para manejar sus créditos y planificar el crecimiento de sus negocios.

Otro elemento que ha acompañado este proceso es la incorporación de mejoras en los servicios financieros. Con el paso del tiempo la institución ha ido incorporando herramientas tecnológicas y nuevos canales de atención para facilitar las operaciones de los usuarios.

La combinación entre atención directa, expansión territorial y modernización de servicios ha permitido consolidar el crecimiento de la institución dentro del sistema microfinanciero.

Mirando estos 40 años de historia, ¿qué hitos considera que marcaron el crecimiento y la consolidación de la institución?

-Uno de los hitos más importantes fue la decisión inicial de apostar por el financiamiento de microempresarios. En el momento en que se creó la institución, este segmento no tenía acceso al crédito bancario tradicional.

Ese enfoque permitió que la entidad se especializara en el análisis y otorgamiento de créditos a pequeños negocios, lo que posteriormente se convirtió en una de las características principales del sistema microfinanciero en el país.

Otro momento relevante fue la expansión hacia distintas regiones del Perú. Este proceso permitió ampliar la cobertura de la institución y atender a emprendedores de diversas actividades económicas, desde comercio hasta servicios y producción.

En los últimos años también se ha trabajado en fortalecer aspectos vinculados a la sostenibilidad y a la gestión institucional, así como en la incorporación de tecnología para mejorar la atención al cliente.

Caja Arequipa está orientada a fortalecer la gestión de los negocios y acompañar el crecimiento de los microempresarios a nivel nacional.

¿Cómo ha evolucionado la relación de Caja Arequipa con los microempresarios y emprendedores a lo largo de estos años?

-La relación con los microempresarios ha cambiado con el tiempo. En los primeros años el vínculo estaba centrado principalmente en el acceso al crédito, ya que muchos emprendedores necesitaban financiamiento para iniciar o mantener sus negocios.

Con el paso de los años se incorporaron otros servicios orientados a fortalecer la gestión de los negocios. Entre ellos destacan programas de capacitación y educación financiera dirigidos a emprendedores.

Estas iniciativas buscan que los usuarios tengan herramientas para administrar mejor sus recursos, planificar inversiones y manejar adecuadamente sus obligaciones financieras.

Además, la relación con los clientes se mantiene a través de distintos canales, tanto presenciales como digitales, lo que permite una mayor comunicación entre la institución y los emprendedores.

¿De qué manera Caja Arequipa ha contribuido al desarrollo económico de las regiones del país?

-La principal forma de aporte ha sido a través del financiamiento de actividades económicas de pequeña escala. Los créditos otorgados a microempresarios permiten que muchos negocios puedan mantener su operación o ampliar sus actividades.

Según los datos institucionales, al cierre del 2025 la entidad registró más de 10 349 millones de soles en colocaciones. Asimismo, atiende a más de 652 mil clientes de crédito en diferentes regiones del país.

En cuanto al ahorro, la institución cuenta con más de 1.6 millones de depositantes, lo que refleja el uso de sus servicios financieros por parte de distintos sectores de la población.

Estas cifras muestran el alcance de las operaciones de la entidad dentro del sistema microfinanciero y su participación en el financiamiento de pequeños negocios.

¿Cuáles son hoy los principales desafíos para el sector microfinanciero en el Perú?

-Uno de los principales retos está relacionado con la transformación digital. Las entidades financieras están incorporando nuevas tecnologías que permiten simplificar procesos y reducir los tiempos de atención a los clientes.

En el caso de Caja Arequipa, actualmente cerca del 97 % de las operaciones pueden resolverse a través de canales digitales. Esto facilita que los usuarios realicen diversas transacciones sin necesidad de acudir a una agencia.

Sin embargo, el desafío consiste en mantener el equilibrio entre el uso de la tecnología y la atención directa. En el sector de las microfinanzas, muchos emprendedores aún valoran el contacto personal con las instituciones financieras.

Por ello, la tendencia apunta a combinar ambos aspectos: ampliar los servicios digitales sin perder la relación directa con los clientes.

Pensando en el futuro, ¿cuál es la visión de Caja Arequipa para los próximos años?

-En los próximos años la institución busca continuar ampliando su cobertura en el país y seguir atendiendo al sector de micro y pequeños empresarios.

Otro objetivo es fortalecer las fuentes de financiamiento que permiten sostener las operaciones crediticias y mantener el crecimiento de la cartera.

También se prevé continuar con el proceso de innovación tecnológica. La digitalización de los servicios financieros se ha convertido en un elemento clave para mejorar la atención y facilitar el acceso a los productos financieros.

Estas acciones forman parte de la estrategia institucional para adaptarse a los cambios que enfrenta el sistema financiero.

En el marco de este aniversario, ¿qué mensaje dirige a los microempresarios que trabajan con la institución?

-El crecimiento de Caja Arequipa ha estado vinculado al trabajo de los emprendedores que utilizan sus servicios. Muchos de ellos han acompañado el desarrollo de la institución a lo largo de los años.

En ese sentido, el objetivo es continuar brindando herramientas financieras que permitan el desarrollo de sus actividades económicas.

El sector de la microempresa sigue siendo uno de los principales motores de la economía en diversas regiones del país, por lo que el trabajo con los emprendedores seguirá siendo una parte central de las operaciones de la institución.

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