Vecinos de La Campiña Lara protestan por cinco días sin agua
EN EXTERIORES DE SEDAPAR
Más de mil familias de La Campiña, en el distrito de Socabaya, denunciaron cortes prolongados del servicio de agua potable y exigieron a Sedapar una solución técnica definitiva. Los vecinos advierten que la falta de abastecimiento ya no es un hecho aislado, sino un problema recurrente ligado al circuito N-14 y a la insuficiencia del sistema.
Pobladores de La Campiña Lara, en el distrito de Socabaya, realizaron una protesta para exigir a Sedapar una respuesta inmediata tras permanecer hasta cinco días sin agua potable. Los vecinos denunciaron que el desabastecimiento afectó a más de 7 000 personas y señalaron que la atención con cisternas fue insuficiente frente a la magnitud del problema.
Según Leina Guillén, pobladora de la zona, la falta de agua golpeó de manera más severa a los sectores altos de La Campiña, donde la presión no logra restablecerse con normalidad una vez que se interrumpe el servicio. Los residentes sostienen que el reservorio N-14 ya no tiene capacidad suficiente para atender la expansión urbana del sector y que el abastecimiento termina priorizando a las zonas bajas antes de llegar a las áreas elevadas.
La protesta se produce en un contexto de interrupciones reiteradas reconocidas por la propia empresa. Sedapar reportó el 10 de marzo una rotura de tubería matriz en el circuito N-14 que afectó a La Campiña I sectores I y II, y una semana después, el 17 de marzo, informó otra rotura de tubería matriz en el mismo circuito, alcanzando nuevamente a La Campiña y zonas aledañas.
A ello se sumó un corte programado del 27 de marzo por limpieza y desinfección del reservorio N-14, que incluyó múltiples sectores de Socabaya, entre ellos La Campiña I, II y III, además de áreas como Las Rocas y Los Bosques. Ese antecedente refuerza el argumento vecinal de que el problema no es coyuntural, sino estructural, porque combina fallas de conducción, presión inestable y trabajos de mantenimiento sobre una infraestructura exigida al límite.
Los manifestantes cuestionaron, además, que la reposición del servicio termine generando nuevas roturas por exceso de presión en las tuberías, lo que agrava la crisis en vez de resolverla. En la protesta también reclamaron que Sedapar ejecute purgas, calibración de válvulas y una línea de conducción directa hacia La Campiña, como medidas urgentes para evitar que los usuarios continúen dependiendo de soluciones parciales.
El trasfondo del reclamo remite a una obra pendiente de mayor escala. En octubre de 2021, Sedapar entregó a la Municipalidad Distrital de Socabaya el expediente técnico para la ampliación y mejoramiento del sistema de abastecimiento de agua potable para Socabaya, Sabandía y Characato, con una inversión estimada de S/ 69 millones y obras sobre varios reservorios, entre ellos el N-14, con la promesa de asegurar agua las 24 horas.
La nueva protesta en La Campiña revela, así, una fractura entre la planificación anunciada y el servicio real que reciben los usuarios. Mientras Sedapar responde con comunicados de emergencia y abastecimiento por cisternas, los vecinos exigen pasar de la contingencia a la solución definitiva, porque en un distrito urbano de Arequipa cinco días sin agua ya no describen un incidente técnico: describen una falla persistente del sistema.
