Arequipa registró su mayor crecimiento económico en tres años en 2025
Por Jorge Turpo R.
La región creció 2,3%, su mejor resultado en tres años, impulsada por construcción y consumo. La caída de la minería, especialmente del cobre, limitó un mayor dinamismo económico.
INICIO DEL 2026 CON SEÑALES DE DESACELERACIÓN
Tras los años marcados por la desaceleración y los rezagos de la pandemia, la economía de la región Arequipa mostró en 2025 señales claras de recuperación. De acuerdo con el Instituto Peruano de Economía, la actividad económica regional creció 2,3%, su mejor desempeño en los últimos tres años.
Aunque esta cifra se ubica por debajo del crecimiento nacional (3,4%), evidencia una tendencia de reactivación sostenida impulsada principalmente por los sectores Comercio y Construcción.
El resultado coloca a Arequipa en línea con el promedio de la macrorregión sur, que también registró una expansión de 2,3%.
Sin embargo, la región quedó rezagada frente a otras economías del sur que mostraron desempeños más dinámicos, como Apurímac (16,1%), Tacna (9,9%) y Ayacucho (4,3%). Aun así, el dato representa un avance significativo para una economía que venía de un periodo de estancamiento.
El análisis sectorial revela contrastes importantes. El sector Minero, que representa más del 30% del Producto Bruto Interno (PBI) regional, registró una contracción de 2,6% en 2025. Esta caída se explica principalmente por la menor producción de cobre, que se redujo en 9,3% debido a la disminución en las leyes del mineral en la operación de Cerro Verde.
Pese a ello, Arequipa se mantiene como la segunda mayor productora de cobre del país y aporta aproximadamente una cuarta parte de la producción nacional.
En contraste, otros minerales mostraron un mejor desempeño. La producción de molibdeno creció 7%, impulsada por una mayor extracción en Cerro Verde, mientras que la producción de oro aumentó 1,2%, favorecida por la actividad de empresas como Sol de los Andes, Yanaquihua y Paraíso. Estos resultados atenuaron parcialmente el impacto negativo de la caída del cobre.
Uno de los motores más importantes del crecimiento en 2025 fue el sector Construcción, que se expandió 9,1%.
Este dinamismo se reflejó en el incremento de 4,1% en los despachos de cemento y en una mayor ejecución de inversión pública. El Gobierno Nacional elevó su gasto en la región en 10%, mientras que el Gobierno Regional lo hizo en 20%, destinando recursos principalmente a proyectos de saneamiento, infraestructura vial, centros educativos y establecimientos de salud.
El sector Transporte también mostró un desempeño positivo, con un crecimiento de 5,6%. Este resultado estuvo asociado a una mayor demanda de movilidad, especialmente durante festividades culturales.
En esa misma línea, el flujo turístico alcanzó niveles históricos: el aeropuerto de Arequipa registró la llegada de 2,3 millones de pasajeros, lo que representa un incremento de 1,8% respecto a 2024.
Por su parte, el sector Agropecuario creció 4,7%, impulsado por la recuperación de cultivos orientados a la agroexportación.
Destaca el caso del olivo, cuya producción se multiplicó más de veinte veces tras haber sido afectada en 2024 por condiciones climáticas adversas. También se registraron incrementos en la producción de vid (45,1%) y ají páprika (31,8%).
En el ámbito pecuario, el crecimiento fue de 6,4%, gracias a una mayor producción de leche (17,1%) y carne de ave (3,5%).

MAL INICIO
No obstante, los primeros meses de 2026 muestran señales de desaceleración. Los indicadores adelantados del IEP evidencian que el primer trimestre estuvo marcado por condiciones climáticas adversas, como lluvias intensas e inundaciones, que afectaron severamente la actividad productiva.
Entre enero y febrero, la producción agropecuaria cayó cerca de 50%, debido principalmente a la reducción en la producción de carne de ave (-45%), leche (-46%) y alfalfa (-59%).
El sector Minero también registró retrocesos en el inicio del año. En enero, la producción de cobre disminuyó 5,3% y la de oro 10,6% en comparación con el mismo mes del año anterior.
No todos los indicadores fueron negativos. La producción de molibdeno creció 41,4% en enero, mientras que la inversión minera se incrementó en 63,8%, alcanzando alrededor de 60 millones de dólares, la cifra más alta a nivel nacional.
El sector Construcción mantuvo su dinamismo en el inicio de 2026. A febrero, la inversión pública en Arequipa alcanzó los 246 millones de soles, lo que representa un aumento de 10% en términos reales respecto al mismo periodo del año anterior. Este desempeño sugiere que la obra pública seguirá siendo un soporte clave para la economía regional.
Sin embargo, las perspectivas para el resto del año enfrentan nuevos desafíos. El reciente anuncio de la postergación del inicio de la construcción del proyecto minero Zafranal podría afectar el ritmo de crecimiento de la región.
En ese contexto, el IEP advierte sobre la necesidad de que las nuevas autoridades subnacionales generen condiciones adecuadas para impulsar grandes proyectos de inversión.
La ejecución de iniciativas como Tía María, Zafranal, la modernización del aeropuerto de Arequipa y el proyecto Majes-Siguas II será determinante para consolidar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida en la región. La recuperación está en marcha, pero su sostenibilidad dependerá de decisiones políticas y de la capacidad de destrabar inversiones clave.
