Reinician ampliación del penal de Socabaya para enfrentar hacinamiento carcelario
OBRA PARALIZADA DESDE 2021
Reactivan la obra de ampliación del complejo penitenciario de Arequipa, un proyecto que permanecía paralizado desde 2021 y que ahora se presenta como una de las principales medidas para reducir el hacinamiento en los centros de reclusión del país.
La ceremonia de reinicio fue encabezada por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Jiménez Borra, quien destacó que esta intervención forma parte del Plan Nacional de Deshacinamiento Penitenciario, estrategia orientada a enfrentar la sobrepoblación carcelaria a nivel nacional.
La obra contempla una inversión superior a los 192 millones de soles y permitirá ampliar la capacidad del penal de 667 a 1 620 unidades de albergue, es decir, se incorporarán 953 nuevos espacios. Este incremento resulta clave si se considera que actualmente el establecimiento registra más del 400 % de hacinamiento, una situación que dificulta el control interno y limita los procesos de rehabilitación de los internos.
El titular del sector reconoció que, si bien esta ampliación no resolverá completamente el problema, representa un avance concreto dentro de un sistema que enfrenta una brecha significativa. A nivel nacional, existen más de 105 mil personas privadas de libertad, frente a una capacidad instalada para apenas 45 mil.
“Se requieren más penales para enfrentar esta situación, pero cada obra suma en la solución del problema”, sostuvo el ministro, quien además indicó que se vienen ejecutando proyectos similares en otras regiones como Pucallpa, Iquitos y Abancay.
El proyecto en Arequipa no solo incluye la construcción de nuevos pabellones, sino también infraestructura orientada a la reinserción social. Entre los componentes se encuentran talleres productivos, un Centro de Educación Técnico-Productiva (CETPRO), servicios de salud y áreas de seguridad, con el objetivo de mejorar las condiciones de reclusión y promover oportunidades de rehabilitación.
Jiménez Borra exhortó a la empresa contratista a reducir el plazo de ejecución, actualmente estimado en más de 900 días, debido a la urgencia del problema penitenciario. Sin embargo, enfatizó que esta reducción debe garantizar estándares adecuados de calidad y seguridad.
El reinicio de la obra también tendrá impacto en la economía local, al generar empleo y dinamizar la contratación de servicios en la región Arequipa. En la actividad participaron representantes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), del Programa Nacional para la Prevención y Reinserción Social (PRONAPRES) y autoridades vinculadas al proyecto.
Tras años de paralización, la reactivación de esta infraestructura marca un paso importante en la atención de una problemática estructural que continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema penitenciario peruano.
