Sánchez logró amplia ventaja en las regiones del sur
Los resultados del flash electoral difundidos por las encuestadoras Datum Internacional e Ipsos evidenciaron nuevamente una marcada diferencia entre el voto de Lima y el de las regiones del interior del país durante la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.
De acuerdo con los reportes preliminares, el candidato de Juntos por el Perú obtuvo una clara ventaja en gran parte del sur peruano, consolidando un respaldo mayoritario en regiones andinas y del sur, mientras que la candidata de Fuerza Popular concentró su fortaleza principalmente en Lima y algunas regiones de la costa.
Según Datum Internacional, a nivel nacional Keiko Fujimori alcanzó el 50,53 % de los votos válidos frente al 49,47 % obtenido por Roberto Sánchez, reflejando una elección extremadamente ajustada. Sin embargo, al revisar los resultados por regiones, el escenario mostró diferencias importantes.
En Arequipa, Roberto Sánchez logró el 59,81 % de los votos frente al 40,19 % de Keiko Fujimori. En Puno la diferencia fue mucho más amplia, con un respaldo de 82,21 % para Sánchez y solo 17,79 % para Fujimori.
En Cusco, el candidato de Juntos por el Perú obtuvo 77,27 %, mientras que en Apurímac alcanzó 78,92 %. En Ayacucho registró 78,06 % y en Tacna consiguió 69,48 %, consolidando una fuerte preferencia en las regiones del sur andino.
En Moquegua, Sánchez también obtuvo mayoría con 61,42 %, dejando a Fujimori con 38,58 %. Ica fue una de las pocas regiones del sur donde Fuerza Popular logró imponerse, alcanzando 54,56 % frente a 45,44 % de Juntos por el Perú.
Los resultados reflejan nuevamente un patrón electoral que ya se observó en anteriores procesos presidenciales: el respaldo mayoritario del sur del país hacia candidaturas vinculadas a propuestas de cambio político y demandas regionales, frente a un voto más favorable a opciones conservadoras en Lima Metropolitana.
Analistas políticos señalaron que este comportamiento electoral responde a factores históricos, sociales y económicos, además de una persistente sensación de centralismo y desigualdad en diversas regiones del interior del país.
La jornada electoral estuvo marcada por una alta expectativa debido a la estrecha disputa presidencial y al nivel de polarización política existente en el país. Mientras avanzaba el conteo oficial de votos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), millones de ciudadanos seguían atentos los resultados preliminares difundidos por las encuestadoras.
Los reportes de Ipsos y Datum confirmaron que el sur peruano volvió a desempeñar un papel decisivo en la definición electoral, consolidándose como uno de los principales bastiones políticos de Roberto Sánchez durante esta segunda vuelta presidencial.
