Pacientes diabéticos de EsSalud se quedan sin insulina y se agrava su salud
Por Jorge Turpo R.
El desabastecimiento, que ya es recurrente, evidencia graves fallas en la gestión de medicamentos. La situación pone en riesgo la salud de centenares de asegurados y se agrava sin respuestas claras de las autoridades.
SE AGRAVA CRISIS DE MEDICAMENTOS
a escena se repite con una frecuencia que ya no admite excusas. Pacientes con diabetes llegan a las farmacias de EsSalud en Arequipa con una receta en la mano y salen con las manos vacías. Lo que falta no es un medicamento cualquiera, sino insulina, un fármaco esencial para la supervivencia de miles de asegurados.
La escasez no solo genera malestar, también pone en riesgo directo la salud de quienes dependen de este tratamiento diario.
La señora Bertha Traverso lo vivió en carne propia. El pasado seis de abril acudió al centro asistencial Melitón Salas en Socabaya para recoger insulina recombinante destinada a su madre. La respuesta fue breve y preocupante: no había stock.
Le pidieron regresar en otra fecha. Ayer volvió con la esperanza de encontrar solución, pero la historia se repitió con un matiz aún más alarmante. Mediante teleconsulta le informaron que recibiría insulina Degludec como reemplazo. Tampoco estaba disponible.
El caso no es aislado. El paciente, Adolfo Chávez, relató una experiencia casi idéntica. El ocho de abril acudió al Hospital Nacional Carlos Alberto Seguin Escobedo en busca de insulina y le dijeron que el producto estaba desabastecido.
Regresó días después, pero esta vez le ofrecieron un sustituto que tampoco había llegado.
La frustración crece entre los asegurados, quienes no encuentran respuestas claras ni soluciones inmediatas.
El problema es más grave de lo que parece. Cuando a una persona con diabetes se le prescribe insulina y no la recibe, el organismo pierde la capacidad de regular los niveles de azúcar en sangre.
Las consecuencias pueden aparecer en cuestión de horas o días: deshidratación, fatiga extrema, deterioro progresivo y, en casos más severos, complicaciones que pueden poner en riesgo la vida. No se trata de una molestia administrativa, sino de una emergencia silenciosa.
Según reportes de pacientes y personal de salud, serían centenares los afectados en Arequipa. La situación refleja una falla estructural en la gestión del abastecimiento de medicamentos dentro de EsSalud.
A pesar de la gravedad, no ha habido una respuesta clara por parte del gerente de la Red Asistencial de Arequipa, Roberto Núñez Quiroz, cuya designación ya había sido cuestionada por médicos y trabajadores del seguro social.
Desde febrero de este año ejerce el cargo, pero la crisis actual expone serias deficiencias en su gestión.
El problema no surgió de la noche a la mañana. Desde diciembre de 2025, el contexto se
volvió más complejo cuando la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) inmovilizó la insulina Wosulin-N, de origen indio, debido a observaciones en sus estándares de calidad.
La medida, aunque necesaria para garantizar la seguridad de los pacientes, impactó directamente en la cadena de suministro a nivel nacional.
A partir de entonces comenzaron los reportes de escasez en hospitales del Ministerio de Salud, EsSalud y farmacias privadas en diversas regiones del país, entre ellas Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y Trujillo.
Sin embargo, la falta de previsión y respuesta oportuna por parte de las autoridades de salud ha agravado el problema, dejando a los pacientes en una situación de vulnerabilidad.
La crisis no se limita a la insulina. Otros medicamentos también empiezan a escasear. Pacientes con Alzheimer han reportado la falta de Zolpidem, necesario para el manejo de sus trastornos del sueño.
Este desabastecimiento evidencia un patrón preocupante en el sistema reflejada en la incapacidad de garantizar tratamientos básicos para enfermedades crónicas.
El antecedente más cercano refuerza la alarma. El año pasado, la falta de insumos obligó a suspender intervenciones quirúrgicas en EsSalud.
Hoy, más de 3000 pacientes esperan ser operados en distintas especialidades, algunos con demoras que alcanzan los dos años. El riesgo de que la historia se repita está latente.

CAYÓ YILBERT ZEVALLOS
En paralelo, esta semana se conoció que Yilbert Zeballos Pacheco fue separado de la Gerencia Central de Seguros y Prestaciones Económicas en Lima.
Zeballos, fue director del hospital de Yanahuara y fue gerente de la red en Arequipa. En ambos cargos terminó con serios cuestionamientos. Aun así, fue “premiado” con un alto cargo en la sede central.
Su separación podría desencadenar nuevas decisiones en la administración del seguro social en Arequipa. Incluso la salida de Roberto Núñez, cercano a Yilbert Zevallos.
Mientras tanto, los pacientes siguen esperando. Cada día sin insulina no es un simple retraso logístico, es un riesgo acumulado. La crisis actual no solo expone un problema de abastecimiento, revela una falla más profunda que refleja la falta de gestión eficiente en un sistema que debería garantizar lo más básico, la salud y la vida de sus asegurados.
