GRA no logra iniciar construcción de represas en Yura y Mollebaya

A pocos meses del cierre de gestión, el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) aún no inicia la ejecución de las represas Casa Blanca (Yura) y Toma Grande (Mollebaya). Ambos proyectos hídricos, planteados como promesa de campaña, se impulsan bajo la modalidad de Obras por Impuestos (OxI). Sin embargo, dificultades técnicas y restricciones financieras retrasaron su avance e impiden definir una fecha concreta de inicio; trasladando la responsabilidad a la próxima gestión.

En enero de 2025, el GRA suscribió un convenio con el consorcio URBI Proyectos para la construcción de la represa Casa Blanca. En marzo de ese mismo año se realizó la entrega del terreno para la elaboración del expediente técnico. No obstante, más de un año después, el documento aún no ha sido aprobado. El cambio en la ubicación de la presa, la reformulación de los estudios de impacto ambiental y la elaboración del Plan de Compensación y Reasentamiento Involuntario (PACRI) extendieron los plazos y postergaron el inicio de la obra.

Al respecto, Berly Gonzales Arias, gerente general del GRA, señaló que la ejecución de la represa demandará tres años, por lo que no será concluida en la actual gestión. “Somos absolutamente conscientes de que será un proyecto que no vamos a entregar. El expediente debe aprobarse antes de finalizar abril e inmediatamente iniciarse la ejecución. Aunque al inicio tenía un costo referencial superior a S/100 millones, los estudios definitivos definirán las variaciones”, explicó.

En tanto, la represa Toma Grande presenta un escenario más incierto. El proyecto también busca ejecutarse mediante OxI; sin embargo, el GRA se encuentra próximo a alcanzar el límite de su capacidad de financiamiento bajo este mecanismo. En ese contexto, su viabilidad depende de una eventual ampliación del tope por parte del Ministerio de Economía y Finanzas, prevista para junio. Asimismo, el expediente técnico aún mantiene observaciones pendientes, lo que posterga su aprobación e impide garantizar su ejecución.

“Tras la última reunión con el alcalde de Mollebaya [Tito Zegarra] hemos acordado que deben levantar las observaciones que tiene el expediente y en junio, cuando estén resueltas, podremos impulsar la represa. (…) “No interesa quién ejecute la represa, sino que se impulse y tenga presupuesto asignado. Nosotros no estamos haciendo ningún cálculo político respecto a cuándo, ni cómo, ni con quién se harán los proyectos”, afirmó Gonzales Arias.

El retraso en ambos proyectos, orientados a mejorar la disponibilidad hídrica en los conos norte y sur de la región, se debe a dificultades en su formulación técnica. A pesar de su relevancia para el desarrollo agrícola y urbano, ambas represas permanecen en etapas preliminares, por lo que su ejecución y eventual culminación quedarán a cargo de la próxima administración regional.

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