Denuncian a Yanahuara por reemplazar adoquines de piedra

El promotor cultural Carlos Rivas presentó una denuncia contra la Municipalidad Distrital de Yanahuara y funcionarios de la Dirección Desconcentrada de Cultura por el cambio de adoquines de piedra por concreto en la Av. Ejército. Cuestiona que la intervención afecte un componente urbano asociado a la identidad patrimonial de Arequipa.

ANTE FISCALÍA ESPECIALIZADA

El retiro de adoquines de piedra en la primera cuadra de la Av. Ejército, en Yanahuara, escaló a una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental. El promotor cultural Carlos Rivas acusó a la Municipalidad Distrital de Yanahuara y a funcionarios de la Dirección Desconcentrada de Cultura por permitir el reemplazo de piedra basáltica por adoquines de concreto en una zona de alta sensibilidad urbana.

La intervención forma parte de los trabajos municipales de cambio de adoquinado en el tramo comprendido entre las calles Recoleta y Misti. El alcalde de Yanahuara, Sergio Bolliger, informó que la obra busca mejorar la seguridad vial debido al deterioro, desnivel y condición resbalosa de la vía, y que los trabajos debían culminar en alrededor de 18 días.

El cuestionamiento de Rivas no apunta a impedir la reparación, sino a la forma en que se ejecuta. Según sostuvo, la vía podía ser intervenida con criterios técnicos sin retirar el adoquín histórico, reforzando la base del suelo y reponiendo únicamente las piezas dañadas. Para el activista, modernizar no significa reemplazar materiales patrimoniales por concreto, sino conservarlos con técnicas adecuadas.

El caso ha generado preocupación entre colectivos ciudadanos, que solicitaron formalmente la paralización y reevaluación del expediente técnico. Las organizaciones advierten que la intervención se ubica dentro de un entorno relacionado con el Centro Histórico de Arequipa, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, y que por ello debe respetar criterios de conservación, autenticidad e integridad.

Rivas cuestionó también el rol de la Dirección Desconcentrada de Cultura, al considerar que debió supervisar con mayor rigor la obra y exigir el cumplimiento de lineamientos sobre el tratamiento del material retirado. Según su denuncia, los adoquines debían ser resguardados, pero habrían sido extraídos con maquinaria pesada y trasladados de forma inadecuada, lo que podría dañarlos o impedir su reutilización.

La discusión tiene un componente histórico. Rivas sostiene que los adoquines forman parte de la memoria urbana de Arequipa y que varios tendrían entre 70 y 90 años de antigüedad. Además, recordó que existen picapedreros capaces de preparar y reponer nuevas piezas de piedra, por lo que, a su juicio, no había justificación para sustituir todo el pavimento por concreto.

La Municipalidad Distrital de Yanahuara ha defendido la intervención al señalar que responde a reclamos vecinales por la dificultad para circular en una vía deteriorada. También indicó que el área no sería zona monumental y que cuenta con autorizaciones de la Municipalidad Provincial y el Ministerio de Cultura, además de asegurar que los adoquines retirados serán almacenados para futuras obras.

El impacto urbano ya se siente en el tránsito. El cierre de ambos carriles de la primera cuadra de la Av. Ejército generó congestión en una de las vías más usadas para conectar Yanahuara, Cayma, Cerro Colorado y el Cercado. Se conoció que la municipalidad modificó la modalidad de trabajo y dispuso cierres que complicaron la circulación vehicular, pese al plan establecido preliminarmente.

La controversia revela una tensión de fondo entre infraestructura moderna y conservación patrimonial. Para los defensores del adoquín de piedra, el problema no es reparar una vía deteriorada, sino hacerlo sin borrar materiales que forman parte de la identidad arequipeña. Para la comuna, en cambio, la prioridad es mejorar la transitabilidad y reducir riesgos para peatones y conductores.

La denuncia obliga ahora a revisar si la obra cumple los criterios técnicos, administrativos y patrimoniales exigidos para una zona vinculada al ingreso del Centro Histórico. Arequipa necesita vías seguras, pero también decisiones públicas capaces de proteger su memoria urbana. Si la modernización destruye aquello que da identidad a la ciudad, el costo no será solo vial: será cultural.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.