BCR: Perú ha perdido el rumbo del crecimiento en la última década
Paul Castillo, gerente del BCR.
El gerente general del Banco Central de Reserva del Perú, Paul Castillo, lanzó una advertencia sobre el desempeño económico del país al señalar que, en los últimos diez años, el Perú ha “perdido la brújula” en materia de crecimiento, pese a contar con un contexto internacional favorable.
Durante su participación en la conferencia “Finanzas Públicas y Retos Macrofiscales”, el funcionario explicó que el principal desafío que enfrenta el país es retomar el impulso del crecimiento potencial, el cual se ha visto afectado por problemas estructurales que van más allá de los ciclos económicos recientes.
“El reto más grande está en acelerar el crecimiento. Hemos perdido un poco el rumbo en estos diez años”, sostuvo Castillo, al advertir que esta situación se agrava debido a la baja productividad. Según estimaciones del ente emisor, la productividad en el Perú no solo se ha estancado, sino que incluso habría registrado un leve retroceso en la última década, limitando así la capacidad de expansión de la economía.
El diagnóstico del BCR también pone énfasis en el deterioro de los llamados “colchones” fiscales, tanto en el Perú como en la región. Castillo detalló que el déficit fiscal promedio en América Latina ha pasado de niveles cercanos al 1% del PBI, entre los años 2000 y 2014, a cifras que bordean o superan el 3% en la actualidad. Asimismo, la deuda pública ha escalado de menos del 50% a cerca del 70% del producto.
Este escenario reduce el margen de maniobra de los gobiernos y complica la conducción de la política económica. “Si la política fiscal se desordena, la tarea del banco central se vuelve mucho más difícil”, advirtió, señalando que esta situación ya se observa en países como Colombia, Brasil y el propio Perú.
Castillo también alertó sobre los riesgos políticos asociados al bajo crecimiento. Explicó que una economía que no crece genera mayores presiones sociales y políticas, lo que puede traducirse en intentos de influir sobre las decisiones de los bancos centrales. Como ejemplo, mencionó recientes presiones en Estados Unidos para modificar la política monetaria.
Pese a este panorama, el funcionario reconoció que la región ha mostrado resiliencia ante crisis externas en las últimas décadas, gracias a políticas como la regulación bancaria y el tipo de cambio flexible.
No obstante, insistió en que el desafío no es solo resistir, sino crecer. En esa línea, hizo un llamado a fortalecer la institucionalidad fiscal y monetaria, mejorar la calidad del gasto público y aprovechar el contexto favorable actual. “No habrá otra oportunidad similar”, advirtió.
