MPA no puede controlar incremento de ambulantes en el centro histórico
Ambulantes invaden calles céntricas de la ciudad.
El comercio ambulatorio en el centro histórico de Arequipa continúa en aumento y, según diversas voces del sector formal, la situación parece no tener solución ante la limitada respuesta de las autoridades municipales.
En las últimas semanas, se ha evidenciado una ocupación masiva de calles por parte de vendedores informales, quienes han tomado espacios públicos en zonas donde está prohibido el comercio, afectando el libre tránsito peatonal y vehicular.
Para finales de abril de 2026, el problema se ha intensificado con un crecimiento sostenido tanto de comerciantes ambulantes como de vehículos que operan de manera informal en áreas restringidas del centro de la ciudad.
Esta situación ha generado malestar entre los comerciantes formales, quienes denuncian una competencia desleal, así como la pérdida de orden y seguridad en una de las zonas más concurridas de Arequipa.
Asimismo, ciudadanos y turistas han manifestado su incomodidad por el desorden, la acumulación de residuos y la congestión que se registra a diario en las principales arterias del centro histórico.
En medio de los operativos de control, también se han registrado momentos de tensión. Representantes del gremio de ambulantes han denunciado presuntos abusos por parte del personal de fiscalización y de la policía municipal durante las intervenciones.
Estas acciones han derivado incluso en enfrentamientos, dejando al menos una persona herida en uno de los incidentes más recientes, lo que ha motivado denuncias por agresión ante las autoridades competentes.
Por su parte, la Municipalidad Provincial de Arequipa ha señalado que viene realizando operativos inopinados con apoyo de la Policía Nacional del Perú para recuperar los espacios públicos ocupados de manera ilegal.
Sin embargo, estas intervenciones no han logrado resultados sostenibles, especialmente en zonas críticas como los alrededores del mercado San Camilo y otras calles céntricas donde el comercio ambulatorio persiste.
Especialistas en gestión urbana advierten que la falta de políticas integrales y alternativas laborales para los ambulantes agrava el problema, generando un círculo difícil de romper.
Frente a este panorama, los comerciantes formales exigen a las autoridades un plan integral que permita ordenar el comercio en la ciudad y garantice condiciones equitativas para todos los sectores.
De igual forma, advierten que la situación podría agravarse con la proximidad de las festividades locales, por lo que consideran urgente reforzar las medidas de control y fiscalización para evitar un mayor desborde del comercio informal.
